El Gobierno da por aclarada la polémica de Catalá sobre la sentencia de La Manada

EL ministro de Educación, Cultura y Deportes, Íñigo Méndez de Vigo, tuvo que defender en dos ocasiones a su compañero con el argumento de que el propio Catalá "ha clarificado su posición" al respecto". "No tengo nada más que añadir", sentenció.

Servimedia 4 de mayo de 2018

El Gobierno de Mariano Rajoy dio este viernes por aclarada la polémica que han suscitado las declaraciones del ministro de Justicia, Rafael Catalá, sobre la sentencia de La Manada, al afirmar que el juez que emitió un voto particular a favor de la absolución de los cinco jóvenes que abusaron sexualmente de una mujer durante los sanfermines tiene un "problema singular".

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, el portavoz del Ejecutivo y ministro de Educación, Cultura y Deportes, Íñigo Méndez de Vigo, tuvo que defender en dos ocasiones a su compañero con el argumento de que el propio Catalá "ha clarificado su posición" al respecto". "No tengo nada más que añadir", sentenció.

Méndez de Vigo insistió en que el ministro de Justicia "ha dado explicaciones" sobre este asunto y la polémica que han generado sus palabras, por las que ha recibido fuertes críticas de todas las asociaciones judiciales, que incluso han pedido de manera conjunta su cese por cuestionar la capacidad de uno de los miembros del tribunal de La Manada.

"El Gobierno respeta las sentencias", recalcó el portavoz antes de recordar que los implicados han sido condenados a nueve años de cárcel y ya están en prisión provisional pese a que todas las partes implicadas han anunciado recurso contra la sentencia.

Además, recalcó que el Ejecutivo de Mariano Rajoy "está siempre con las víctimas, lo ha estado, lo está y lo estará" en el futuro, a la vez que trabaja en una posible reforma legal puesta en marcha por el propio ministro Catalá para conseguir que "estas situaciones no vuelvan a suceder".

Sobre las protestas contra el propio ministro de Justicia, como la que esta misma mañana ha tenido lugar frente a las puertas de su departamento, Méndez de Vigo restó importancia a las quejas, al considerar que "en España hay libertad de expresión y manifestación y cada uno se manifiesta como quiere".