La Audiencia Nacional absuelve de injurias al Rey al promotor de la pitada en la final de la Copa del Rey de 2015

La Sala rechaza la existencia de delito al entender que la finalidad de la pitada era la misma que la que perseguía el acusado.

Servimedia 4 de mayo de 2018

La Sección Cuarta de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ha absuelto a Santiago Espot Piqueras del delito de injurias a la Corona y de ultraje a España por los que fue condenado a una multa de 7.500 euros por haber promovido la pitada al himno nacional y menospreciado al rey Felipe VI, en la final de la Copa del Rey de fútbol celebrada en el Camp Nou el 30 de mayo de 2015.

La Sala estima el recurso de apelación interpuesto por Espot y anula la sentencia condenatoria del Juzgado Central de lo Penal, al entender que el contenido del manifiesto publicado por Espot en las redes sociales incitando a la pitada no contenía expresiones injuriosas ni calificativos insultantes respecto al Rey, sino que se trataba de aprovechar un acto deportivo para reivindicar de forma incívica pretensiones independentistas.

La sentencia, cuya ponente es Ángela Murillo, ha analizado el contenido del manifiesto que publicó Santiago Espot el 28 de mayo de 2015 como presidente de la entidad Catalunya Acció en Facebook y que titulaba "Por la pitada al Himno Español y al Rey Felipe de Borbón".

Por ese manifiesto, el Juzgado Central de lo Penal entendió que Espot ejecutaba un plan preconcebido y planificado por él mismo para ofender y menospreciar al Rey, bajo una tapadera de pretensiones políticas. Sin embargo, la Sala de lo Penal, tras realizar una ponderación de los derechos fundamentales a la libertad de expresión y al honor, concluye que la acción llevada a cabo por el acusado se enmarca en la libertad de crítica.

La propuesta contenida en el manifiesto, según los magistrados, "tiene como ilusorio y confesado fin conseguir la proclamación de un Estado Catalán Independiente con el consiguiente control político efectivo del territorio" mediante "la protesta colectiva cívica".

En el texto analizado, añade el tribunal, no aparece "ningún epígrafe ofensivo, injusto u oprobiosos que suponga o implique un menosprecio a S.M. el Rey y a la Institución que encarna en su persona. De lo que se trataba, en definitiva, era de aprovechar un acto deportivo al que acudía el Rey para que de forma incívica, impropia, desafortunada y con manifiesta falta de educación, los organizadores evidenciaran con la pitada su radical desacuerdo ante la imposibilidad de seguir adelante con los planes independentistas".

La sentencia ahora anulada condenaba también por delito de ultraje a España, al entender que la pitada iba dirigida no sólo al Rey sino también al Himno Nacional de España. Frente a este argumento, la Sala rechaza la existencia de este delito al entender que la finalidad de los autores de la pitada era la misma que la perseguida por el acusado, "protagonizando todos ellos actos profundamente reprobables, merecedores de los calificativos más abyectos. Pero carecen de encaje en las previsiones típicas contenidas en nuestro Código Penal".