Utilizan impresión 3D en radioterapia para tratar el cáncer de piel

Este sistema mejorará la calidad de los moldes manuales utilizados para la radiación interna. 

Servimedia 22 de marzo de 2018

El Hospital del Mar es el primer centro de España que utiliza la impresión 3D en el tratamiento del cáncer de piel con tumores pequeños utilizando la plesioterapia de alta tasa de dosis (HDR). Gracias a este sistema se ajusta mejor el tratamiento y la dosis indicada para cada paciente y además, es más cómodo para el enfermo, que se ahorra visitas al hospital y molestias posteriores, según informó este jueves el centro hospitalario.

El doctor Manel Algara, jefe del Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital del Mar, explicó que "los avances tecnológicos en otros ámbitos debemos incorporarlos al mundo sanitario, hace años nadie pensaba que un SMS automático nos recordaría la visita con el médico. Nosotros ahora introducimos la impresora 3D que permitirá automatizar y mejorar la calidad de los moldes manuales utilizados para la administración de braquiterapia (radiación interna)".

El equipo del Servicio de Oncología Radioterápica ha trabajado durante dos años para validar la aplicación de la impresión 3D a la braquiterapia. Para poder aplicar esta técnica hay que fabricar un molde de la zona del cuerpo del paciente que se quiere irradiar, que sirve de guía a las fuentes de radiación. El molde tiene que ajustar a la perfección y, además, tiene que cumplir una serie de especificaciones para garantizar que las fuentes de radiación están a la distancia adecuada de la piel y convenientemente separadas entre ellas.

Hasta ahora, explica el Hospital del Mar, este proceso se hacía de forma manual, sobre el paciente, utilizando material termoplástico. Esto podía provocar que no encajase del todo bien y hubiese que repetir el proceso para fabricarlo. Y, a veces, después de las primeras sesiones se degradaba y había que volver a iniciar el proceso de fabricación.

El doctor Ismael Membrive, uno de los impulsores del proyecto y médico adjunto del servicio, destacó las limitaciones del proceso manual. "En primer lugar, la geometría perfecta a mano es muy difícil de conseguir y, a la vez, tenemos que conseguir que no haya aire entre la piel y el molde, muy difícil de lograr haciéndolo de forma manual. Por último, es molesto para el paciente, ya que trabajamos sobre él". Por contra, la impresión 3D no presenta estos inconvenientes.

El paciente, después de ser valorado por la Unidad Funcional de Cáncer Cutáneo del Hospital, se somete a un escáner con un equipo de tomografía computada (TC), que permite obtener una imagen sobre la cual se diseñará el molde. Para poderlo hacer, los profesionales del servicio han creado un programa informático propio que interpreta el TC y facilita decidir donde se ubicarán las fuentes radioactivas para poder irradiar el tumor. Cuando el diseño está preparado, se envía a imprimir. Cuando acaba la impresión, se hace un segundo escáner al enfermo con el molde para confirmar que encaja a la perfección.