Los alérgicos al polen se enfrentarán a una primavera de intensidad moderada

Los ocho millones de alérgicos al polen que hay en España no lo pasarán tan mal esta primavera ya que este año tendrá una intensidad moderada.

Servimedia 19 de marzo de 2018

Los alérgicos al polen se enfrentarán a una primavera de intensidad moderada
Foto: Pixabay

Un total de ocho millones de alérgicos al polen en España se enfrentarán a una primavera de intensidad moderada en el centro peninsular, moderada-alta en el suroeste y leve en las Islas Canarias, la costa mediterránea y la cornisa cantábrica, según las previsiones del Comité de Aerobiología de la Sociedad Española de Alergología e Inmunoterapia Clínica (Seaic) dadas a conocer este lunes.

Según el Comité de Aerobiología, este año la intensidad de pólenes será moderada en la Comunidad de Madrid, Aragón, Castilla-La Mancha y Castilla y León, mientras que será moderada-alta en Extremadura y Sevilla. A este respecto, su presidente, el doctor Ángel Moral, explicó en rueda de prensa que "una concentración moderada oscila entre los 3.603 granos por metro cúbico de aire en Madrid, los 3.731 en Ávila y los 4.874 en Toledo".

En España, las especies que más síntomas producen en orden decreciente son gramíneas, olivo, ciprés, salsola, plátano de sombra y parietaria. En comparación con el año pasado, el doctor Moral aseguró que "también se consideró de intensidad moderada pero las temperaturas aumentaron mucho en los meses de abril y junio, lo que provocó que se secaran las semillas y se redujeran los síntomas. Este año no sabemos aún si tendremos una primavera lluviosa o muy calurosa como el pasado año".

Además, este experto señaló que en los últimos 10 años se ha duplicado el porcentaje de alérgicos a los pólenes más alergénicos. "Las gramíneas han pasado del 35 al 74%, la arizónica del 9 al 23%, el plátano de sombra y la salsola del 7 al 14% y el olivo del 30 al 52%. La causa parece hallarse en el efecto de la contaminación y el cambio climático sobre los pólenes", añadió.

La emisión de partículas contaminantes procedentes de las calefacciones y los motores diesel altera la estructura del polen, haciendo que éste genere proteínas de estrés como mecanismo de defensa y aumentando su capacidad de inducir una respuesta alérgica en personas susceptibles.

"Estas proteínas de estrés incrementan la agresividad del polen en las ciudades y en poblaciones que viven cerca de autopistas en comparación con los pólenes de zonas rurales sin contaminación", señaló este experto.

A esto se añade que el cambio climático está alterando los ciclos de polinización de las plantas, ya que se adelanta el inicio y se retrasa el final de su polinización, con lo que se amplía esta duración y la exposición de la población a los pólenes.

La patología alérgica dificulta la vida diaria de los pacientes, a la vez que lleva consigo un alto coste socioeconómico. Para el presidente de la Seaic, el doctor Joaquín Sastre, "las enfermedades alérgicas precisan de un manejo integral. En cuanto al tratamiento, la inmunoterapia y la vacunación antialérgica son la herramienta terapéutica de primer orden. Además, disminuye un 40% los gastos en servicios médicos y un 30% el uso de fármacos de alivio sintomático".