Quince carreteras de la península siguen cortadas al tráfico por la nieve o el hielo

Además de las carreteras cortadas, otros 200 kilómetros de 20 carreteras tienen activado el nivel rojo

Servimedia 1 de marzo de 2018

Quince carreteras de la península siguen cortadas al tráfico por la nieve o el hielo
Foto: DGT

Una quincena de carreteras de ocho provincias continuaba a primeras horas de esta mañana cerradas al tráfico de vehículos por la acumulación de nieve o el hielo en la calzada después del temporal que azotó este miércoles el tercio norte peninsular.

Según los datos de la Dirección General de Tráfico (DGT) sobre el estado de las carreteras a las 10.00 horas, recogidos por Servimedia, la nieve o el hielo afectaba en ese momento a 54 carreteras secundarias de 11 provincias, de las cuales 15 estaban cortados al tránsito de vehículos (nivel negro), en 20 era necesaria la utilización de cadenas o llevar neumáticos de invierno (rojo), en 4 había restricciones a los camiones (amarillo) y en 15 la nieve en la calzada condicionaba el tráfico (verde).

Algo más de 170 kilómetros estaban cerrados a la circulación en 15 tramos de vías, de los que tres eran puertos de montaña situados en Cantabria (Estacas de Trueba con la CA-631 y Lunada con la CA-643) y Burgos (Lunada con la BU-572).

Tampoco se podía circular en carreteras secundarias de Granada (A-395 en Sierra Nevada), Huesca (A-135 en el Parque Nacional de Ordesa a la altura de Torla, A-139 en el cruce de Cerler y A-2606 en Panticosa), Tenerife (LP-4 en San Pedro de Breña Alta, por hielo), Burgos (BU-704 en Villagómez), Salamanca (DSA-180 en La Hoya y DSA-191 en Candelario), Barcelona (C-25 en Calldetenes, BV-402 en Baga y BV-4031 en Castellar de N'Hug) y Girona (GIV-5201 en Viladrau).

Además, casi 200 kilómetros de 20 carreteras tenían activado el nivel rojo, es decir, los coches pueden ir a 30 km/h y con cadenas o neumáticos de invierno y prohibida la circulación de camiones, autobuses y vehículos articulados.

Ocho puertos tenían el nivel rojo, situados en Burgos (Estacas de Trueba con la BU-570, La Sía con la BU-571, El Collado con la BU-822 y La Mazorra con la CL-629), Asturias (Somiedo con la AS-227 y Ventana con la AS-228), Huesca (Portalet con la A-136) y Navarra (Belagua con la NA-137).

También estaban en esta situación carreteras de Granada (A-395 en Monachil), Huesca (A-129 en Alcubierre, A-135 en Torla, A-138 en Bielsa, A-139 en Benasque, A-1603 en Santa Cruz de la Serós, A-1605 en Roda de isabena, A-2611 en Bielsa y A-2617 en el cruce de Cerler), Salamanca (DSA-191 en Candelario) y Barcelona (C-256 en Sant Juliá de Vilatorta).

Por último, poco más de 100 kilómetros repartidos en cuatro carreteras contaban con el nivel amarillo, esto es, prohibición del tráfico de camiones y límite de 60 km/h para coches y autobuses. Estaban en Lleida (C-13 en Camarasa y C-28 en Vielha e Mijaram), Huesca (A-1205 en Jaca) y Girona (GIV-4016 en Toses).