Liberan en Zaragoza a 16 nigerianas que eran prostituidas por una banda de ámbito europeo

Las víctimas sufrían un continuo trato vejatorio y vivían bajo amenazas.

Servimedia 1 de febrero de 2018

La Policía Nacional, en colaboración con Europol, ha desarticulado una banda de alcance europeo que prostituía a mujeres nigerianas, 17 de las cuales han sido liberadas en Zaragoza.

Según informó la Policía, han sido arrestadas 11 personas como integrantes de esta red, que tenía implantación en España, Italia, Alemania y Dinamarca.

Las mujeres prostituidas eran captadas Benin City (Nigeria) y viajaban hasta Europa bajo la promesa de una vida mejor. Una vez en España, eran obligadas a ejercer la prostitución hasta que saldaran la deuda y vivían sometidas a un juramento de 'vudú-juju', por el que comprometían a pagar la deuda contraída y a no denunciar a sus explotadores.

Una vez captadas en Nigeria, la fase de traslado se realizaba vía terrestre por las rutas que atraviesan distintos países africanos hasta su llegada a Libia, donde eran internadas en campamentos. Allí eran custodiadas por un miembro de la organización hasta que conseguían el cruce a Europa, esta vez por vía marítima, utilizando embarcaciones en condiciones inseguras y hacinadas que las transportaban hasta costas italianas.

MALTRATO FÍSICO Y PSICOLÓGICO

Cuando llegaban al país transalpino eran otros miembros de la organización quienes se encargaban de su alojamiento, siempre en circunstancias penosas, a la espera de ser trasladadas hasta España, concretamente Zaragoza.

Una vez en territorio español, las víctimas eran entregadas a su madame, iniciándose su esclavitud sexual. Las mujeres eran reubicadas en pisos de la banda que estaban habilitados tanto para el alojamiento de las víctimas como para su uso con clientes. Allí sufrían un continuo trato vejatorio y vivían bajo amenazas sufriendo maltrato físico y psicológico.

Las mujeres eran sometidas a largas jornadas de explotación en la calle, hasta altas horas de la madrugada, bajo condiciones higiénicas sanitarias precarias y expuestas a todo tipo de peligros. Al terminar, debían entregar el dinero obtenido de su explotación sexual a su 'madame' como parte del pago por la deuda contraída.