Remedios caseros contra la gripe: 11 falsos mitos

"No salgas con el pelo mojado", "no consumas lácteos" u otras nueve leyendas que no curarán tu gripe.

Qué.es 29 de enero de 2018

Remedios caseros contra la gripe: 11 falsos mitos
Foto: Archivo.

Todos somos expertos en Medicina cuando se trata de solucionar una gripe. Tiramos de recomendaciones y remedios caseros como si fuésemos chamanes; creemos tener en nuestras manos la botica de la abuela y en realidad lo único que hacemos es difundir una serie de bulos y mentiras que incluso pueden jugar en contra de nuestra salud.

Por ello, repasamos junto a Cigna 11 falsos mitos que habrás escuchado en más de una ocasión. Toma nota y aplícate el cuento. Si conoces a alguien que está enfermo, la mejor recomendación que puedes hacer es mandarle al médico.

1. Una gripe y un fuerte resfriado son lo mismo. La gripe y el resfriado no son los iguales: la primera se caracteriza por una sintomatología más severa, dolor muscular, cansancio extremo, tos seca, fiebre e, incluso, náuseas y vómitos. El resfriado no presenta complicaciones que hagan necesario acudir al hospital, a diferencia de la gripe.

2. Un catarro mal curado acaba en gripe. Un resfriado es una patología que nunca estará "mal curada". Si pasa un tiempo y los síntomas persisten es que realmente hay otra enfermedad de por medio, como una neumonía, una bronquitis o la gripe.

3. La vacuna contra la gripe asegura no contraer esta enfermedad. Estas vacunas protegen de los subtipos existentes en la temporada anterior, por lo que su efectividad oscila entre el 40% y el 60%. El virus de la gripe tiene una alta capacidad de mutación y, por tanto, complica la eficacia de la vacuna.

4. La vitamina C previene y cura el catarro. No se ha demostrado que la vitamina C reduzca la incidencia de los resfriados ni que afecte en su duración. Tampoco que enfermemos por estar bajos de defensas. Una persona que esté sana puede acatarrarse más de una vez al año. 

5. Los antibióticos ayudan a superar la gripe. Estos acaban con las bacterias, pero no con el virus. Aunque hay muchos fármacos para disminuir sus síntomas, no hay ninguno que haga que esta desaparezca.

6. Salir a la calle con el pelo mojado en invierno hace que enfermemos. No hay pruebas científicas que avalen que la humedad y el frío causen resfriado o gripe, sino otras enfermedades como la neumonía.

7. No hay que hacer ejercicio cuando se está enfermo. Este es un mito a medias. No es mejor ni peor, pero si se va a acudir al gimnasio estando resfriado hay que asegurarse de lavarse las manos constantemente para no contagiar a otros deportistas.  

8. Hay que "sudar" la fiebre durante el resfriado. Según los expertos, no es recomendable taparse en exceso. Pese a que la sudoración es un excelente mecanismo para combatir el aumento de la temperatura corporal, el acto de taparse provoca que el sudor se enfríe sobre la piel, provoque frío y haga un efecto rebote aumentando la temperatura corporal. Lo conveniente es tomarse baños de agua tibia para refrescar el organismo.

9. No abrir la ventana de las estancias cuando estamos enfermos. Hay que abrirlas, aunque sea unos minutos. La ventilación es fundamental, sobre todo en entornos cálidos.

10. Hay que evitar los lácteos cuando se está enfermo. Está muy extendido el mito de que los productos lácteos causan flemas, pero lo cierto es que solo pueden afectar si se tienen problemas de salud, intolerancia o alergias a este tipo de alimentos.

11. Tomar sopa caliente es un "cuento", no ayuda a la recuperación. Varias investigaciones avalan que la mezcla de vitaminas y nutrientes del caldo de pollo, por ejemplo, poseen un efecto antiinflamatorio que ralentiza el crecimiento de los leucocitos implicados en la liberación de mucosidades y contiene otros agentes medicamentosos parecidos a las sustancias farmacológicas modernas contra el resfriado. Si además se añaden otras especias y condimentos, como el ajo, la pimienta, el curry, la cebolla, la zanahoria, los nabos, el apio o el perejil, los beneficios son mayores.