2017, el año más cálido y el segundo más seco en España desde 1965

Tres olas de calor justifican un año demasiado caluroso en España con precipitaciones escasas, tanto en la península como en las islas.

Servimedia 10 de enero de 2018

El año pasado fue el segundo más caluroso y el más seco en España desde el inicio de la serie histórica de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), que comienza en 1965.

Meteorología hizo público este miércoles el resumen climático de 2017, en el que señala que el año fue "extremadamente cálido" con una temperatura media de 16,2ºC, lo que supone 1,1ºC más respecto al periodo de referencia (1981-2010). Se trata del más caluroso en algo más de medio siglo y 0,2ºC más que el récord anterior, que correspondía a 2011, 2014 y 2015.

Siete de los 10 años más cálidos en España desde 1965 pertenecen al siglo XXI y cinco de ellos corresponden a la decena que comenzó en 2011.

Las anomalías térmicas de la temperatura media anual fueron superiores a 0,5ºC en gran parte de España y en ningún punto se registraron anomalías negativas. En zonas del Pirineo central, el extremo oeste de Castilla y León, y en diversas áreas de la Comunidad de Madrid, Extremadura, el centro de Andalucía y el sur de Galicia hizo 2ºC más de lo normal.

Además, más de 30 estaciones principales superaron la temperatura media anual más alta de sus series históricas y más de 40 batieron récords de temperaturas máximas, mientras que cuatro registraron el promedio anual de las mínimas más alto de su serie.

El año comenzó con un mes de enero frío (0,5ºC menos de lo normal) y febrero fue cálido (1,6ºC más de lo habitual). La primavera tuvo un carácter extremadamente cálido, con una temperatura media 1,7 ºC por encima de la media de esta estación, con lo que fue la primavera más cálida desde 1965. El verano fue muy caluroso, con 1,6ºC más de lo normal y el segundo verano más cálido de la serie histórica en España, sólo por detrás del de 2003. El otoño tuvo también un carácter muy cálido, con una media 0,8ºC por encima de lo habitual. Noviembre fue en normal en temperaturas y diciembre, más frío que de costumbre (0,4ºC menos de la media).

TRES OLAS DE CALOR Y UNA OLA DE FRÍO

Durante el pasado verano fueron frecuentes los episodios de tempeaturas superiores a las normales, tanto en la península como en Baleares y Canarias, y hubo tres olas de calor: del 13 a 21 de junio, que afectó principalmente al oeste, centro y noreste de la península; del 12 al 16 de julio, cuando se registraron las temperaturas más altas del año, y del 2 al 6 de agosto, que repercutió sobre todo al sur y este de la península y a Baleares.

Las temperaturas más altas entre los observatorios principales se midieron durante los primeros días de la ola de calor del 12 al 16 de julio: 46,9ºC en el aeropuerto de Córdoba el día 13; 45,7ºC en el aeropuerto de Granada el día 12, y 45,4ºC en el aeropuerto de Badajoz el día 13.

En cuanto a los valores mínimos, destacó la ola de frío de entre el 18 y el 20 de enero, debido a a la irrupción de una masa de aire muy frío de origen continental que afectó a la Península Ibérica y a Baleares, durante la cual se observaron las temperaturas más bajas del año: -13,8ºC en el puerto de Navacerrada (Madrid) el día 18, -13,4ºC en Molina de Aragón (Guadalajara) también el día 18, y -10,9ºC en el aeropuerto de Salamanca el día 19.

PRECIPITACIONES

Por otro lado, el año pasado fue muy seco en el conjunto de España, con una precipitación media en torno a 474 litros por metro cuadrado, lo que supone un 27% menos de lo habitual teniendo en cuenta como periodo de referencia el comprendido entre 1981 y 2010.

Este déficit se debe principalmente a la escasez de precipitaciones en los trimestres otoñal y primaveral. El año 2017 fue el segundo año más seco desde 1965, sólo detrás de 2005, cuando la precipitación fue de 468 litros por metro cuadrado.

Llovió más de lo habitual sólo en un área que abarca el norte del País Vasco y gran parte de Navarra, así como la isla de Mallorca y zonas de la provincia de Alicante. Por el contrario, las precipitaciones fueron inferiores en más de un 25% en gran parte de la mitad sur peninsular, extensas zonas de Castilla y León, Cataluña, la mitad sur de Aragón, la mitad norte de la Comunidad Valenciana, zonas al oeste y este de Galicia, Castilla-La Mancha, Madrid, Canarias y la isla de Ibiza.

Enero fue seco (con un 36% de precipitaciones inferiores a lo normal), febrero resultó ser húmedo (+36%), la primavera volvió a ser seca (-23%), el verano fue húmedo (+7%), el otoño acabó siendo muy seco (-59%) y diciembre fue normal (-21%).

En 2017 hubo episodios de precipitaciones intensas, especialmente el de entre el 18 y el 22 de enero en Baleares, la Comunidad Valenciana, Murcia, Almería, el sur y el noreste de Cataluña, el sureste de Aragón y el este de Castilla-La Mancha, que en muchas zonas fueron en forma de nieve. En el extremo nordeste de Alicante y en un área al norte de la isla de Mallorca se acumularon más de 250 litros por metro cuadrado.

Entre los valores con más precipitación diaria destacan algunos récords históricos: 184 litros por metro cuadrado en Ceuta el 28 de abril, 98 litros en Cuenca el 7 de julio y 83 litros en Logroño el 8 de julio.