El PP exige a Puigdemont "dar la cara", porque la investidura telemática es una "burla" al Reglamento

Martínez Maillo considera de vital importancia la presencia del candidato sometido a investidura. 

Servimedia 10 de enero de 2018

El coordinador general del Partido Popular, Fernando Martínez-Maíllo, exigió este miércoles al presidente cesado de la Generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont, que vuelva a España para "dar la cara" y "asumir las responsabilidades de sus actos", ya que cualquier suerte de investidura telemática supondría un "escándalo" y una "auténtica burla" al propio Reglamento del Parlament.

El 'número 3' de Mariano Rajoy en Génova se pronunció en estos términos en declaraciones a los periodistas en los pasillos del Congreso, al ser preguntado por el acuerdo que habrían alcanzado Junts per Catalunya y ERC y que contemplaría la investidura de Puigdemont, que, de seguir en Bruselas, tendría que ser por videoconferencia.

En todo caso, el coordinador general de los populares reconoció que cualquier acuerdo de independentistas que suponga un Gobierno independentista supone "una mala noticia", más aún si se hace "de manera ilegal, burlando las propias leyes catalanas y retorciendo el Reglamento del propio Parlament".

En este punto, Maíllo destacó que en el parlamentarismo, no solo por ley sino por espíritu, se antoja "fundamental" la presencia del candidato para que exponga ante la Cámara su propuesta de Gobierno y posteriormente pueda ser votada.

"Todo lo que no sea eso es una auténtica burla, un escándalo, una burla hacia los ciudadanos catalanes, una huida hacia delante que no tiene ninguna consecuencia, solamente por huir de la Justicia y de sus propias responsabilidades", valoró.

Así las cosas, emplazó a Puigdemont a regresar a España y "dar la cara ante los catalanes, ante el conjunto de los españoles, y asumir las responsabilidades de sus actos", y avisó de que los constitucionalistas tomarán las decisiones que tengan que tomar para "impedir por todos los medios" que se vuelva a cometer una nueva ilegalidad "retorciendo" el Reglamento.