Arabia Saudí vuelve a abrir los cines tres décadas después

La monarquía liderada por Mohamed bin Salman continúa con el proceso de revolución con el que quiere hacer de Arabía Saudí un país abierto a la cultura.

Alejandro Cañas 11 de diciembre de 2017

El cine volverá a estar abierto al público en Arabia Saudí. Así lo ha hecho saber Awad Alawad, presidente de la Comisión General para los Medios Audioviduales, a través de un comunicado en el que informa que la resolución aprobada entrará en vigor en el próximo mes de Marzo.

Las últimas proyecciones cinematográficas, procedentes de Egipto, Libia y Turquía, tuvieron lugar en la década de los 80. Con la llegada del wahabismo - uno de los caldos de cultivo de Al Qaeda y del Estado Islámico - se censuró el cine y al mismo tiempo, se cerraron tiendas de música y se prohibió a la prensa publicar fotografías de mujeres.

Ahora que el país está gobernado por la monarquía de Mohamed bin Salman, se están introduciendo una serie de mejoras con las que pretenden levantar los vetos impuestos en los años 80 y que forman parte del programa Visión 2030. Alawad valoró la importancia de la apertura de los cines: "Este anuncio marcará un momento decisivo en el desarrollo de la economía cultural en el reino. La apertura de los cines será un catalizador para el crecimiento y la diversificación económicas. De esta manera, crearemos nuevos puestos de trabajo y enriqueceremos el ocio en el reino".

De este modo, las autoridades gubernamentales de Arabia Saudí esperan recaudar más de 90.000 millones de riales (20.300 millones de euros) al PIB, más de 30.000 puestos de trabajo y 130.000 puestos temporales para 2030: "Esta medida forma parte de Visión 2030, el programa de reformas sociales y económicas del príncipe heredero Mohamed bin Salman" aclaró el ministro.

El gran inconveniente de esta reforma está en la oposición de los clérigos, que se niegan a la apertura de las salas de cine, ya que las considera como "fuentes de depravación que pueden proyectar películas inmorales o ateas que fomenten la mezcla de sexo". La máxima autoridad religiosa del país arábigo, el mufti Abdelaziz al Sheij, quiere que el Ministerio de Cultura "no abra la puerta al diablo".