Casi 17 millones de bebés respiran aire tóxico por culpa de la contaminación

Según este informe, la contaminación del aire -al igual que una nutrición deficiente o la exposición a la violencia- afecta al cerebro en crecimiento de los niños, por lo que puede repercutir en su desarrollo. Afecta al desarrollo del cerebro.

Servimedia 7 de diciembre de 2017

Casi 17 millones de bebés respiran aire tóxico por alta contaminación alrededor del mundo, según alerta un informe de la agencia de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) en el que se ponen de relieve las graves consecuencias de este hecho, que no solo afectaría a sus pulmones sino también al desarrollo natural de sus cerebros.

El 75% de estos bebés menores de un año viven en zonas de Asia meridional donde la contaminación atmosférica excede al menos seis veces los límites internacionales, una situación que les expone a respirar aire tóxico y pone en peligro su desarrollo cerebral, según recoge el documento.

"Proteger a los niños de la contaminación del aire no solo beneficia a los niños, también a sus sociedades porque reduce los costos de la atención médica, aumenta la productividad y crea un entorno más seguro y más limpio para todos", aseguró el director ejecutivo de Unicef, Anthony Lake.

Según este informe, la contaminación del aire -al igual que una nutrición deficiente o la exposición a la violencia- afecta al cerebro en crecimiento de los niños, por lo que puede repercutir en su desarrollo.

"Las partículas ultrafinas de contaminación son tan pequeñas que pueden entrar en el torrente sanguíneo, viajar al cerebro y dañar la barrera hematoencefálica, lo que puede causar neuroinflamación", explicó la agencia de Naciones Unidas.

Y es que algunas partículas de contaminación como la magnetita ultrafina pueden incluso penetrar en el cuerpo a través del nervio olfativo y el intestino. Además, debido a su carga magnética, crea un "estrés oxidativo" que puede causar enfermedades neurodegenerativas.

Además, los niños también son muy vulnerables a la contaminación del aire porque respiran más rápido que los adultos sus defensas, junto a su sistema inmunitario, no están completamente desarrollados.