Comienza el cierre navideño de la madrileña calle Gran Vía

Durante los cierres, quedarán dos carriles por sentido en Gran Vía: uno para el transporte público, con autobuses y taxis, y el otro un ciclocarril con la velocidad limitada a 30 km/h para las bicicletas, motos y vehículos autorizados.

Servimedia 1 de diciembre de 2017

Desde este viernes se ha cerrado por primera vez en estas navidades la Gran Vía de Madrid al tráfico privado, y así permanecerá hasta el lunes por la mañana, para volver a cerrarse el puente de la Constitución, el fin de semana siguiente y ya de forma permanente del 24 de diciembre al 7 de enero.

Durante los cierres, quedarán dos carriles por sentido en Gran Vía: uno para el transporte público, con autobuses y taxis, y el otro un ciclocarril con la velocidad limitada a 30 km/h para las bicicletas, motos y vehículos autorizados.

Durante los días de restricciones, sólo se permitirá pasar por Gran Vía a los residentes, los conductores que estacionen en los aparcamientos públicos, las bicicletas y las motos, los vehículos ecológicos, los de personas de movilidad reducida, los autobuses, los taxis y los coches de alquiler con conductor (licencias VTC), más los vehículos de emergencias y reparaciones, los de carga y descarga (entre 23.00 y 11.00 horas) y los de suministro postal o a farmacias.

Paralelamente, las aceras se ampliarán hasta un total de 5.400 metros cuadrados y los pasos de peatones entre un 30 y un 40%, prefigurando lo que será la futura Área Central Cero Emisiones, en las que quedarán los mencionados dos carriles por sentido para los mismos vehículos autorizados en Navidad.

Aunque cuando terminen las navidades se levantarán las restricciones, no se retirarán, debido a que su peso de 800 kilos lo haría poco práctico, las vallas de hormigón que empezaron a instalarse el pasado lunes por la noche para separar las aceras de la calzada.

Por tanto, permanecerán durante las obras de ampliación de aceras, que comenzarán a finales de enero o principios de febrero y se estima que terminarán antes de las navidades de 2018, aunque el plazo máximo sean 13 meses. Sólo se irán retirando a medida que vayan concluyendo las obras en cada uno de los tramos.

Además de Gran Vía, el Ayuntamiento prevé posibles restricciones puntuales al tráfico privado en la Plaza de España, la Gran Vía de San Francisco, la calle Bailén, las rondas de Atocha, Valencia y Toledo y la calle de Segovia. A cambio, se incrementarán las 32 líneas de autobuses que pasan por la zona con 40 unidades, un 25% más que el año pasado.