Sánchez exige a Rajoy que "abra en seis meses el candado" de la reforma constitucional

Le advierte de que España no se une "por decreto ni por el largo de la tela de una bandera"

Servimedia 27 de noviembre de 2017

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, exigió este lunes al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que cumpla con su palabra de "abrir en seis meses el candado" de la reforma de la Constitución y de las grandes transformaciones que necesita España.

En un encuentro informativo organizado en Madrid por Europa Press, Sánchez respondió así a las reticencias que en los últimos días expresan miembros del Gobierno y dirigentes del PP ante la comisión de diálogo paralmentario sobre el modelo territorial que ha impulsado el PSOE en el Congreso de los Diputados.

Sánchez presentó una conferencia del primer secretario del PSC, Miquel Iceta, y en un momento de su intervención se dirigió expresamente a Rajoy para recordarle que "se comprometió a abrir en seis meses el candado de las grandes transformaciones", por lo que le pidió "que aclare las dudas, que cumpla con su palabra". "No me lo debe a mí, sino al conjunto de españoles", advirtió.

Presentó a Iceta como "el líder que necesita ahora mismo" Cataluña, porque ante la política "de frentes" su proyecto se basa en "reconstruir" y es el que más se parece a la Cataluña plural y diversa que ha sufrido el "error histórico del independentismo", que ha pretendido crear una sociedad "de vencedores y vencidos".

Después de ese proceso, dijo, "toca reconstruir" la Cataluña que aglutina su pluralidad, levantar al autogobierno lesionado y evitar pulsiones recentralizadoras. "Toca sumar, no dividir", con un "cambio seguro" que solo alguien como Iceta puede encabezar, manifestó.

En su intervención, Sánchez señaló a cuatro responsables de lo que ha sucedido en Cataluña: un Gobierno y un PP "esclavos de sus actos pasados", con sus "silencios presentes" y con la "desidia y la displicencia" con la que abordaron las demandas de los catalanes; quienes desde un supuesto centrismo se sitúan "a la derecha del PP" olvidando que desde ese espacio no se puede reconstruir la convivencia; los independentistas, "principales responsables" de haber embarcado a un pueblo sensato y honesto en un "viaje a ninguna parte"; y quienes en el escenario actual "juegan con la ambigüedad".

Sánchez aseguró que el PP y Ciudadanos, con sus líderes a la cabeza, se han mantenido "tristemente fieles" al guion con el que siempre tratan de gobernar "las derechas", promoviendo una especie de "unión sin fe" con un "Estado en retirada". La España posible, dijo, no se construye con "simple fe en la unión de los territorios" ni exhibiendo fuerza frente a los más débiles.

Defendió que cada generación tiene derecho a "poner su huella" en el proyecto colectivo y que la mejor forma de renovar y agradecer el legado de los constituyentes de 1978 es ampliar el trazado de la Constitución. "A España no se la une por decreto ni con el largo de la tela de una bandera", alertó. Renovar el pacto constitucional "no es una opción", añadió, sino la única vía para avanzar.

Con esa tesis defendió una reforma "que vuelva a implicar a Cataluña" en el proyecto colectivo y un concepto de unión que parta de la ilusión por una causa compartida y no de la mera "inercia". Defendió un "derecho a convivir" de base integradora frente a un "derecho a decidir" que se ha demostrado separador.

Al final de su intervención, se dirigió a Iceta para preguntarle si es cierto que sus asesores no le permitirán bailar en esta campaña electoral. "No sé si van a lograr que no bailes", le dijo, pero se mostró convencido de que si llega a la Presidencia de la Generalitat Cataluña estará gobernada "al ritmo del sentido común, de la convivencia y de la justicia social".