Los examinadores redoblan el pulso a la DGT alargando la huelga a diciembre

En una guerra de acusaciones cruzadas, el comité de huelga de los examinadores de tráfico llevará a los tribunales el 50% de servicios mínimos que quiere imponer Tráfico.

Servimedia 23 de noviembre de 2017

El comité de huelga de los examinadores de tráfico ha presentado en la Delegación del Gobierno en Sevilla la documentación pertinente para ampliar a diciembre los paros que vienen manteniendo de lunes a miércoles desde el pasado 19 de junio, con la excepción de agosto, con lo que redoblan el pulso a la Dirección General de Tráfico (DGT), que les advirtió de que impondría un 50% de servicios mínimos en todas las jefaturas si prolongaban la huelga el mes próximo.

El presidente de la Asociación de Examinadores de Tráfico (Asextra), Joaquín Jiménez, declaró hoy a Servimedia que el colectivo examinador decidió alargar la huelga a diciembre en respuesta a las "mentiras" vertidas este martes por el director general de Tráfico, Gregorio Serrano, en una rueda de prensa en Madrid, donde acusó a los examinadores de "nula intención de negociar nada" más allá de que les suban el sueldo 250 euros mensuales en concepto de complemento específico.

Jiménez señaló que este miércoles por la tarde se registró en la Delegación del Gobierno en Sevilla la ampliación de la huelga para diciembre. Hasta el momento, los examinadores han mantenido 56 días de paros los lunes, los martes y los miércoles desde el 19 de junio (salvo agosto), lo que, según la DGT, ha supuesto el aplazamiento de 193.978 pruebas prácticas (la huelga no afecta a los exámenes teóricos).

El presidente de Asextra recriminó a Serrano que desvelara en una rueda de prensa el contenido de las negociaciones de la reunión que ambas partes mantuvieron la semana pasada, tras la cual tanto la DGT como los examinadores coincidieron en que habían "acercado posturas", aunque admitieron que quedaban "detallas por cerrar" y se emplazaban a negociar "en los próximos días".

"ATREVIMIENTO"

Sin embargo, el conflicto se ha enconado después de que Serrano dijera que "hasta aquí ha llegado nuestra misión de intermediar" y emplazara a los examinadores a plasmar sus reivindicaciones en la mesa de diálogo de la Función Pública, donde hay representantantes de la administración y de los sindicatos, y de que anunciara que la DGT decretará el 50% de servicios mínimos si la huelga continuaba en diciembre.

A este respecto, Jiménez subrayó que el diputado Pablo Bellido quiso preguntar la semana pasada en el Pleno del Congreso de los Diputados al ministro de Hacienda y Función Pública, Cristóbal Montoro, por la situación de los examinadores, pero le respondió el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, quien afirmó que esa cuestión era de su competencia.

"Cuando el director general de Tráfico habla de inmovilismo por parte del comité de huelga hay mucho atrevimiento por su parte porque ha habido cuatro propuestas por escrito por nuestra parte y una verbal de la DGT, que se sometió a votación la semana pasada y fue rechazada por el 98% del colectivo examinador, y que nos la mandaron este martes por la tarde", apunta Jiménez.

Además, Jiménez indicó que el comité de huelga recurrirá a los tribunales el 50% de los servicios mínimos porque los dos reales decretos que los regulan, sobre todo el real decreto 1475/1988, no incluyen los exámenes de conducir entre las actividades sujetas a servicios mínimos ni los consideran como servicios esenciales. "Cuando nos lo impongan, lo recurriremos", zanjó.

Pese a la ampliación de la huelga a diciembre, Jiménez señaló que "la esperanza nunca se pierde" y mostró su deseo de que los examinadores no hagan paros en diciembre. "Seguiremos en el empeño de llegar a un acuerdo entre ambas partes", apostilló.

El comité de huelga de los examinadores de tráfico consideró "indigno" que Tráfico aireara detalles de las negociaciones y se preguntó por qué la DGT no decretó antes los servicios mínimos y no tras "cinco meses de huelga y miles de personas perjudicadas". "Este comité exige negociar con gestores que sean capaces de resolver este conflicto y no con aquellos que sólo saben agravarlo", concluye.