Francisco Granados se enfrenta desde este martes a otros tres años de cárcel

En el juicio por el chivatazo que le alertó de que estaba siendo investigado

Servimedia 14 de noviembre de 2017

Hoy comienza en la Audiencia Nacional el juicio contra el ex secretario general del PP de Madrid y cerebro de la 'trama Púnica', Francisco Granados, en el que la Fiscalía Anticorrupción solicitará para él tres años de cárcel por el supuesto chivatazo que le dieron en septiembre de 2014 dos agentes de la Guardia Civil sobre la vigilancia a la que le tenía sometida la Unidad Central Operativa (UCO), que también investigaba a su amigo y socio, el empresario David Marjaliza.

El juez de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional en ese momento, Eloy Velasco, dictó el pasado mes de febrero auto de apertura de juicio oral contra el exdirigente popular, el agente de la UCO José Manuel Rodríguez Talamino y su asesor de seguridad en excedencia, José Luis Caro Vinagre, que se sentarán junto a él en el banquillo.

La Asociación de Abogados Demócratas por Europa (ADADE) ha pedido seis años de prisión para Granados y tres años para los otros dos investigados.

Granados lleva en prisión preventiva desde el 31 de octubre de 2014 y éste es el primero de los juicios a los que tendrá que enfrentarse por su participación en la 'trama Púnica'. La Fiscalía pide también tres años de prisión por violación de secretos para los dos agentes del Instituto Armado que habrían advertido a Granados en una discoteca a altas horas de la madrugada de que Marjaliza estaba siendo investigado.

DE COPAS EN UNA DISCOTECA

Marjaliza admitió ante el juez Velasco que Granados le dijo que se deshiciera de toda la documentación que le pudiera implicar cuando, en una conversación "con muchas copas" que mantuvo con un guardia civil en una discoteca, se enteró de que le estaban investigando.

"A mí Paco me dice: 'Oye, si hay cualquier cosa rómpela'", explicó Marjaliza al juez durante una declaración en la que aseguró que esta recomendación se la hizo después de que Granados se encontrara con el agente en una discoteca de Valdemoro.

Este caso es el que juzga la llamada 'pieza 1 Talamino' dentro de la causa 'Púnica', que el juez Velasco dividió en un total de 14 piezas separadas. Según el auto del juez, Granados "desplegó una serie de actuaciones dirigidas a comprobar el grado de veracidad de la fuente" y "saber si dicha investigación también se dirigía contra él".

El agente Talamino fue el encargado de instalar una cámara de vigilancia en un vehículo "frente al centro neurálgico de los negocios de Marjaliza", comprobando así que el empresario estaba siendo investigado. Acabó comunicando esta información a su amigo Caro Vinagre, quien tenía un cargo de confianza en la Comunidad de Madrid, y hacer "un favor a todos". Un día después quedó registrada una llamada entre el policía y Granados, en la que Caro le informó de la advertencia recibida.