Rivera denuncia el "victimismo" de los independentistas en los "últimos coletazos" del proceso

Asegura que "por culpa" de la huida de Puigdemont "tuvo que decidir" la prisión para los exconsejeros, que ahora "se están peleando entre ellos".

Servimedia 3 de noviembre de 2017

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, denunció este viernes el "victimismo" de los independentistas durante los "últimos coletazos" del proceso soberanista, que considera palmario ante el encarlamiento de los exmiembros de la Generalitat que declararon este jueves ante la Audiencia Nacional.

En una entrevista en Canal Sur , Rivera subrayó que "todo el mundo" había advertido de las consecuencias que podían derivarse de promover el proceso independentista, y por tanto "no creo que a nadie le sorprenda" que esas consecuencias se estén materializando.

Considera que el presidente cesado de la Generalitat, Carles Puigdemont, vive "en un mundo paralelo en el que cree que es presidente y está en una república", cuando la realidad es que "ha huido de manera cobarde" y no podrá evitar la acción de la Justicia.

De hecho, se remitió al auto de la jueza de la Audiencia Nacional Carmen Lamela para subrayar que "por culpa" de la huida de Puigdemont "tuvo que decidir" la prisión para los exconsejeros, que ahora "se están peleando entre ellos".

Rivera se mostró convencido de que Puigdemont tendrá que "volver y dar la cara" y no quiso valorar cómo esa prisión de los exconsejeros puede influir en las elecciones del 21 de diciembre porque considera que los jueces tienen que tomar sus decisiones sin "calcular" en términos de votos.

Lo importante en esas elecciones, insistió, es que los catalanes voten para elegir a un gobierno "que calme las aguas" y que acabe "con esta locura y con esta tristeza" que ha generado el proceso independentista. Ciudadanos, remachó, atesora ya suficiente confianza apoyando a otros partidos constitucionalistas como para que ahora "nos toque a nosotros" encabezar una alternativa en Cataluña.

Reiteró, en ese sentido, que si los partidos constitucionalistas suman "un escaño más" que los independentistas tras esas elecciones, tienen la "obligación histórica y moral" de unir sus fuerzas para materializar esa alternativa.