Lamela ordena la detención de Puigdemont y los cuatro exconsejeros huidos en Bélgica

Una vez detenidos en Bélgica, corresponderá a la justicia belga decidir si existen motivos para la extradición y dictar una sentencia en unos plazos muy estrictos. Puigdemont, que tiene a Paul Bekaert como su abogado en Bélgica, ya ha anunciado que "impugnará cualquier posible petición de extradición".

Servimedia 3 de noviembre de 2017

La jueza de la Audiencia Nacional Carmen Lamela ha ordenado la detención del expresidente de la Generalitat de Cataluña Carles Puigdemont y de los cuatro exconsejeros que le han acompañado hasta Bélgica y han optado por no acudir a declarar como investigados por delitos de rebelión, sedición, malversación, desobediencia y prevaricación.

Se trata de los exconsellers Lluis Puig, Clara Ponsatín, Toni Comín y Meritxell Serret y el propio Puigdemont, contra los que la magistrada ha dictado una Orden Europea de Detención y orden de prisión para garantizar su comparecencia ante el tribunal.

El teniente fiscal Miguel Ángel Carballo había solicitado a la jueza que ordenara las detenciones, en un escrito en el que señala que es "un hecho notorio y públicamente conocido" la citación de Puigdemont "para comparecer en el día de hoy", pese a lo cual "no ha comparecido, como el resto de los querellados".

El fiscal explicaba que "constan reiterados intentos de entregar la citación en su domicilio, así como reiteradas llamadas telefónicas a las que se ha hecho caso omiso", y destaca también que el expresidente "ha manifestado públicamente su intención de no comparecer y ha solicitado", junto con Toni Comín y Meritxell Serret, declarar por videoconferencia "sin ofrecer dato alguno sobre su paradero actual".

La Orden Europea de Detención (OED) es una solicitud de una autoridad judicial de un Estado miembro de la UE a otro para que detenga y entregue a una persona. En este caso concreto, la Audiencia Nacional pediría a la justicia belga que extradite al presidente cesado, Carles Puigdemont, y a los exconsellers que a día de hoy permanecen en Bélgica, para que sean juzgados en España.

Una vez detenidos en Bélgica, corresponderá a la justicia belga decidir si existen motivos para la extradición y dictar una sentencia en unos plazos muy estrictos. Puigdemont, que tiene a Paul Bekaert como su abogado en Bélgica, ya ha anunciado que "impugnará cualquier posible petición de extradición".

Será allí, en Bélgica, donde se dirima si los cinco exmiembros del Govern deben ingresar en prisión hasta que se resuelva la orden de entrega o si quedan en libertad hasta la resolución, que como máximo podrá tardar dos meses.