Puigdemont no convoca elecciones porque "no se dan las garantías necesarias"

Emplaza al Parlament "a proceder con lo que determine la mayoría parlamentaria" y denuncia la "intención vengativa" del Estado con el 155

Servimedia 26 de octubre de 2017

El presidente de la Generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont, anunció este jueves que no va a convocar elecciones, pese a habérselo planteado, porque no se dan las "garantías" para celebrarlas con normalidad. "Mi deber era intentarlo, honesta y lealmente, para evitar el impacto sobre nuestras instituciones de la aplicación del 155" de la Constitución, afirmó.

Puigdemont hizo a las 17.00 horas una declaración en la Galería Gótica del Palau de la Generalitat en la que comunicó esta decisión, tras haber adelantado la contraria al Consejo Ejecutivo del Gobierno catalán y al grupo parlamentario de Junts pel Sí.

En su comparecencia, dijo que finalmente ha decidido no ejercer su competencia de convocarlas a punto de expirar su mandato como consecuencia de la aplicación del artículo 155, pese a habérselo planteado, y trasladó al Parlament la responsabilidad de decidir qué hará con el resultado del referéndum del 1 de octubre y la intervención de las instituciones catalanas por dicha aplicación.

"En este punto, y sin haber firmado ningún decreto de convocatoria de elecciones, corresponde al Parlament proceder con lo que determine la mayoría parlamentaria en relación con las consecuencias de la aplicación contra Cataluña del art 155", subrayó Puigdemont.

El presidente catalán apuntó que su intención era "agotar" todas las posibilidades para buscar una vía dialogada para resolver un conflicto político, y para ello llegó a pensar en convocar elecciones catalanas, "siempre y cuando se dieran las garantías que permitiesen su celebración con garantías de normalidad"; circunstancias que no se han dado, a su juicio, por insistir el Estado en la tramitación del artículo 155 de la Constitución.

"No se da ninguna de estas garantías que justifiquen hoy la convocatoria de elecciones al Parlament. Mi deber era intentarlo, honesta y lealmente, para evitar el impacto sobre nuestras instituciones de la aplicación del 155", continuó.

"INTENCIÓN VENGATIVA" DEL ESTADO

Calificó de "abusivo", "injusto" y de estar "fuera de la ley" la aplicación de este precepto constitucional con las medidas acordadas entre PP, PSOE y Ciudadanos, que a su juicio "buscan erradicar no solo el soberanismo, sino toda la tradición del catalanismo que nos ha traído hasta aquí".

"No acepto esas medidas por injustas", insistió, "y porque esconden, sin disimular, la intención vengativa de un Estado que se vio derrotado el 1 de octubre".

Subrayó que ha actuado hasta el final con "responsabilidad" y que ha realizado los "sacrificios" que consideraba para defender a una sociedad catalana que "se ha movilizado y nos ha traído hasta aquí a partir del compromiso y la serenidad". "He intentado mantener durante mi presidencia este compromiso. El mío, como presidente, era agotar hasta el final todas las opciones que estaban a mi alcance", dijo.

"El compromiso con la paz y el civismo se deben mantener más firmes que nunca, porque solo de esta manera y, subrayo, solo de esta manera, podremos terminar ganando", concluyó.