El Senado recibe 'in extremis' las alegaciones de la Generalitat

El Senado analizará las alegaciones presentadas. La Generalitat deja en manos de Ferrán Mascarell la representación de la Generalitat.  

Nacho Arribas / Servimedia 26 de octubre de 2017

El Senado recibe 'in extremis' las alegaciones de la Generalitat
Foto: Archivo

El Senado ha comunicado que ha recibido un burofax con las alegaciones de la Generalitat a la aplicación del artículo 155 de la Constitución, que el Senado aprobará mañana.

En el escrito, de 8 páginas de expansión, el Govern nombra al delegado de la Generalitat en Madrid, Ferrán Mascarell, como representación del Ejecutivo de Puigdemont en la Comisión senatorial. En caso "alternativo" también designa a los senadores Josep LLuis Cleries y Miquel Ángel Estradé.

La Generalitat alega que el 155 crea una situación "todavía más grave" en Cataluña y que "para resolver lo que el Gobierno del Estado ha calificado de grave situación extraordinaria, se va a crear una todavía más grave situación extraordinaria, al arrebatar a Cataluña su autonomía política".

El Senado ha aceptado las alegaciones presentadas pese a que entró en registro a las 10.23, cuando el plazo finalizaba a las 10.00 horas.

Aunque fuentes del Govern mantienen que el burofax se envió en plazo, en el Senado precisaron que la hora de emisión fue a las 10.03 y llegó al registro de la Cámara 20 minutos después. Aún así, se ha decidido aceptar el informe con las alegaciones.

Según Puigdemont, el "límite" de las medidas propuestas por el Gobierno y que el Senado previsiblemente aprobará mañana ha sido "ampliamente sobrepasado y sin justificación "en cuanto a su "adecuada proporcionalidad y gradualidad".

A su juicio, "despojan prácticamente a las instituciones de la Generalitat de sus principales atribuciones" y comportan una "limitación muy sustancial de las potestades que corresponden al Parlamento de Cataluña". En consecuencia, aduce que si el Senado autoriza estas medidas "estaría imponiéndolas sin una ponderada causa justificante".

De ello se vale para concluir que la aplicación del artículo 155 "pretende resolver un conflicto político con un conjunto de medidas de amplísimo espectro y de vigencia indeterminada, cuya ejecución comporta inaplicar la propia Constitución española".

Esto se traduciría, según Puigdemont, en "desposeer" al pueblo catalán de sus instituciones. En definitiva, avisa de que "para resolver lo que el Gobierno del Estado ha calificado de grave situación extraordinaria, se va a crear una todavía más grave situación extraordinaria al arrebatar a Cataluña su autonomía política".