La desesperada carta de un policía que quedó atrapado en el fuego de Galicia

"Hubo compañeros que desenfundaron su arma para morir sin sufrir". Uno de los policías que colaboró en las labores de extinción del incendio de Nigrán (Pontevedra) ha publicado una carta donde explica el infierno vivido por él y sus quince compañeros. Un infierno del que pensaron que nunca saldrían con vida. 

Alfonso Mata 18 de octubre de 2017

La desesperada carta de un policía que quedó atrapado en el fuego de Galicia
Foto: Twitter

Tras varios días ardiendo, la lluvia ha dado un respiro en las labores de extinción. Galicia está en llamas y la tragedia se ha cebado con la región. Cuatro personas han muerto y decenas han perdido su vivienda.

El domingo, 16 policías fueron enviados a Chandebrito, en Nigrán, uno de los focos más salvajes, donde dos mujeres perdieron la vida tras quedar atrapadas, sitiadas por las llamas, en su caravana.

El periódico 'La Opinión de A Coruña', recoge una impactante carta escrita por uno de esos 16 agentes que sobrevivieron al infierno de Chandebrito, donde se relata la extrema experiencia vivida por él y sus compañeros tras permanecer tres horas entre las llamas.

En su misiva, el agente explica que se encontraba de vacaciones con sus hijas cuando fue requerido para colaborar en las labores de extinción "porque los compañeros están sobrepasados". El grupo de policías fue destinado a "una zona lejana a la ciudad y en demarcación de la Guardia Civil" donde "hacemos lo que podemos con los medios disponibles".

Una vez allí "de repente nos mandan a otro sitio donde la cosa es crítica". Los agentes comenzaron el desalojo de las casas, "sacando gente con los zetas, peleándonos con la gente que no quería dejar su domicilio", muchos se escondían dentro y se negaban a salir ."La cosa se pone muy, muy jodida", continúa el policía, "y estamos a punto de ser rodeados por varios frentes de fuego con llamas de 20 metros de altura".

En ese momento reciben la orden de abandonar la zona"cagando hostias" que la "cosa está muy fea". Sin embargo, cuando salen de la zona y tras un kilómetro de recorrido, el fuego les envuelve y les obliga a retroceder. Así que vuelven al punto de partida. "Fuego por todos lados y humo que no nos deja ver a más de un metro delante nuestra", relata.

Ante este panorama estremecedor, los agentes solicitan la evacuación, pero los bomberos no pueden. Se quedan atrapados durante más de 3 horas, en las que "hubo compañeros que llamaron a su familia para despedirse o desenfundaron la reglamentaria por si se avecinaba el desastre morir sin sufrir". Y añade: "para que os hagáis una idea de los momentos que vivimos allí".

El agente también responde a las críticas recibidas por parte de familiares de las dos mujeres fallecidas que, según él mismo relata, les han acusado de echarlas al fuego. "Nos deja un poco hechos polvo (...) Todos los que allí estuvimos tenemos la conciencia muy tranquila. Hicimos lo que pudimos, poniendo en riesgo nuestras vidas para salvar la de ellos", asegura.

Los primeros indicios de la investigación "apuntan a la intencionalidad" en gran parte de los incendios, confirmando las sospechas que desde el principio de la oleada de fuegos mantenía la Xunta de Galicia.