La Audiencia Nacional envía a prisión sin fianza a los presidentes de Òmnium Cultural y la ANC

La juez Lamela ha rechazado enviar a prisión a Trapero pero le ha quitado el pasaporte. En el auto estima que estamos antes "hechos muy graves" que pueden constituir un delito de sedición.

Nacho Arribas / Servimedia 16 de octubre de 2017

La Audiencia Nacional envía a prisión sin fianza a los presidentes de Òmnium Cultural y la ANC
Foto: Twitter

La juez de la Audiencia Nacional, Carmen Lamela, ha ordenado prisión incondicional para los presidentes de Asamblea Nacional Catalana (ANC), Jordi Sánchez, y de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart, por su participación en el asedio a la comisión judicial que efectuó registros y detenciones en la Consejería de Economía de la Generalitat los días 20 y 21 de septiembre.

Tras su declaración, el Ministerio Público había solicitado esta medida cautelar para Sánchez, del que sospecha que contribuyó a la destrucción de pruebas durante el desarrollo de la operación dirigida por el juzgado número 13 de TSJ de Cataluña.

Minutos antes de conocer la decisión de la juez, el propio Jordi Sánchez confiaba en que finalmente pudiera quedar en libertad y dormir con su gente

Sánchez declaró por espacio de 45 minutos durante los cuales únicamente respondió a las preguntas de su defensa. Por su parte, Cuixart se acogió a su derecho a no declarar. La magistrada está ahora estudiando la petición de prisión realizada por la Fiscalía. Si finalmente decide acordarla, los dos investigados podrían salir en furgón policial en dirección a la cárcel de Soto del Real.

La jueza ha dejado hoy en libertad al mayor de los Mossos d´Esquadra, Josep Lluis Trapero, aunque le ha impuesto comparecencias quincenales en el juzgado más cercano a su domicilio, la entrega del pasaporte y la prohibición de salir del territorio nacional.

Lamela destaca, en un auto en el que establece las medidas cautelares tanto para Trapero como para la intendente de los Mossos Teresa Laplana, que el delito que se imputa a los investigados es "muy grave" y conlleva penas de más de 10 años de prisión. Ahora bien, dice que hay que tener en cuenta que ambos tienen domicilio conocido y trabajo estable.

En relación con la actuación del mayor de los Mossos, la jueza rechaza la petición de prisión incondicional hecha por la Fiscalía con el argumento de que no existe riesgo de reiteración delicitiva ni de fuga.

En el caso de Laplana, asegura que no se conocen actuaciones suyas anteriores o posteriores a los hechos que se están investigando de contribución a la causa independentista, por eso considera que "no hay peligro de reiteración delictiva" y que tampoco existe riesgo de destrucción de pruebas.