Puigdemont declara la independencia pero luego la deja en suspenso

El pleno ha estado marcado por una declaración ambigua de independencia que no ha gustado a prácticamente nadie, ni tan siquiera a sus socios de la CUP.  

Nacho Arribas 10 de octubre de 2017

El presidente de la Generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont, ha declarado la independencia al asegurar "asumo al presentar los resultados el mandato del pueblo para que Cataluña se convierta en un Estado independiente en forma de república". Sin embargo, a continuación ha añadido "proponemos que el Parlament suspenda la declaración de independencia para emprender un diálogo para llegar a una solución acordada".

Esto quiere decir que hasta que el Parlament suspenda la independencia, a esta hora, Cataluña es un estado independiente, según lo que se desprende del discurso que ha pronunciado el presidente de la Generalitat.

Puigdemont, que ha dicho comparecer para explicar las consecuencias políticas de los resultados del referéndum del 1 de octubre, ha hecho un llamamiento al diálogo: "Quiero dejar de lado las diferencias ideológicas entre independentistas y no independentistas. Doy las gracias a todos aquellos que hicieron posible el referéndum". Además ha criticado a las empresas que han abandonado Cataluña: "Lo hacen por el miedo y la tensión creada por el Estado con su actuación durante el 1 de octubre".

Declaraciones del presidente del Parlament en un pleno que ha comenzado con una hora de retraso, debido a las discrepancias de la CUP que esperaban otro texto. De hecho, la portavoz del partido independentista, Anna Gabriel, ha asegurado que "esta proclamación solemne de la república no ha llegado cuando queríamos y lo hemos sabido poco antes de que se celebrara el pleno y por eso hemos tenido que improvisar. No somos un actor principal en la historia de este país, es la gente. Y hemos llegado aquí de la mano de la gente, gente que ha decidido construir un nuevo país, que se ha enfrentado a prácticas fascistas, al Estado autoritario". 

Gabriel ha añadido que esperaban que "lo que iba a suceder era la proclamación solemne de la república catalana. Creíamos que hoy era lo que tocaba hacer y tal vez hemos perdido una ocasión, y decimos tal vez, porque el único medio de negociación con el Estado español es la república catalana" y se ha mostrado contraria a suspender la independencia para dialogar, tal y como ha dicho Puigdemont". 

Las juventudes de la CUP califican de "traición inadmisible" el discurso del 'president'. El enfado de la CUP podría derivar en un adelanto electoral. 

Tras Puigdemont intervenía la líder de la oposición en Cataluña. Inés arrimadas aseguraba que "el Govern ha pulverizado el parlamento, los letrados del Parlament, y la autonomía de Cataluña con su irresponsabilidad". Añadía "no voy a permitir que haya que pedir el pasaporte al resto de españoles para que vengan a visitarnos".

Por su parte el líder del PSC, Miquel Iceta ironizaba: "A ver si lo he entendido bien. Usted asume un mandato, y al mismo tiempo dice que propone suspender una declaración no hecha".

Desde el PP Xavier García Albiol aseguraba: "Una mayoría de catalanes y españoles ven atónitos como ustedes quieren dar un Golpe de Estado. Hablamos de derrocar al Estado de Derecho mediante un proceso prerevolucionario".

Y desde Catalunya Sí Que Es Pot, Lluís Rabell, aseguraba: "quiero entender que el anuncio que nos acaba de hacer es una oportunidad para que esto se pueda producir. Lo saludamos y agradecemos".

Al terminar el pleno, Puigdemont ha firmado un documento de declaración de independencia y de compromiso con la República. También ha sido rubricado por todos los diputados de Junts pel Sí y la CUP.