Bruselas apoya el orden constitucional de España pero advierte contra el uso de la fuerza

La Comisión Europea ha señalado que son "tiempos para la unidad y la estabilidad", frente a los disturbios vividos este domingo en Cataluña. París y Berlín guardan silencio  y la ONU pide una investigación imparcial sobre la violencia en Cataluña.

Eva Villanueva 2 de octubre de 2017

"La violencia nunca puede ser una herramienta en política"... Con esta idea, la Comisión Europea ha pedido a todos los actores relevantes del 1-O, que den el paso de la confrontación al diálogo.


El portavoz jefe del ejecutivo comunitario, Margaritis Schinas, ha sido el encargado de leer el comunicado oficial, en el que ha reiterado su apoyo al "orden constitucional" en España, y su confianza en el presidente, Mariano Rajoy, para superar la situación, al tiempo que ha recordado "si se organizara un referéndum en línea con la Constitución, el territorio saliente quedaría fuera de la UE". 

 
La respuesta de la UE a la celebración de la consulta independentista catalana no ha sido la única. 


Entre los aliados que se han manifestado al respecto, Londres ha hecho un llamamiento para respetar la Constitución en España. El portavoz del Foreign Office ha asegurado que España es un aliado y su unidad les importa, pero ha subrayado que "es un asunto que incumbe al gobierno y los ciudadanos españoles". 


En lo que parecen coincidir los mensajes internacionales es en la necesidad de volver al diálogo. Entre ellos, el presidente finlandés ha instado a empezar a negociar antes de que la crisis catalana desemboque en algo "muy problemático"; por su parte, la ministra de exteriores sueca ha pedido la vuelta al diálogo en Cataluña y las autoridades lituanas han instado al diálogo y evitar la violencia. 


Sorprende, sin embargo, que en las últimas horas no se hayan manifestado ni la canciller alemana ni el presidente francés. Si bien Angela Merkel y Emmanuel Macron habían trasladado su apoyo al presidente Rajoy en fechas anteriores, desde este domingo, no ha habido ninguna declaración oficial. 


Eso sí, la polémica gira en torno a si la canciller alemana, Angela Merkel, ha hablado con el presidente Rajoy. Aunque en un primer momento se había informado de que Merkel se habría preocupado por la situación vivida este domingo y los heridos, medios alemanes lo han desmentido.

Lejos de los países a título individual, el alto comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra'ad Al Hussein, ha pedido una investigación rigurosa, independiente e imparcial, sobre los hechos de este 1-O, que se han saldado con más de 800 heridos. Según el comunicado oficial, instan al gobierno de Rajoy a aceptar las peticiones de visita de todos los expertos en derechos humanos de la ONU que lo soliciten.