¿Está arruinando el Referéndum de Cataluña las relaciones de pareja?

"El desafío soberanista catalán divide a la gente". En los últimos meses esta frase se ha convertido en una especie de muletilla para muchos de los detractores del Referéndum del 1 de octubre.

Qué! 29 de septiembre de 2017

A pesar de que el 77% cree que no seguir la misma tendencia política con su media naranja no es una "barrera para el amor", el compartir una misma visión con respecto a qué partido votar o qué posición tomar frente a temas espinosos como el Referéndum de Cataluña, es esencial.

Un estudio de principios de 2017 realizado por profesores de las universidades de Stanford y Yale demostraba que tener como pareja a alguien políticamente afín incrementa en un 9.5% el interés por ésta.

Pero la cosa no acaba ahí. Para muchos, ser enemigos en la política a la par que amantes a la la larga no es viable.

Otra investigación reciente del servicio de matchmaking It's Just Lunch revelaba que seis de cada 10 hombres y cuatro de cada 10 mujeres considera que mantener una relación con una persona con ideas políticas opuestas puede encender la pasión de forma puntual, pero no es una opción factible si se busca un compromiso para toda la vida.

Políticos como Mariano Rajoy o Albert Rivera apelan constantemente a la "unidad" de España mientras que otros como el socialista Patxi López o el ex ministro Josep Borrell han alegado en alguna ocasión que la sociedad catalana "está fracturada".

¿Verdaderamente reflejan estas declaraciones la realidad que está viviendo la sociedad española con respecto al Referéndum?

Un sondeo publicado el pasado febrero por la entidad Societat Civil Catalana y realizada por los expertos en estudios de mercado GESOP, mostraba que poco más de la mitad de los encuestados creía que el procés sí que dividía a la gente.

Un 40,5% consideraba que no lo hacía y un 4.4% no llegaba a posicionarse en ninguno de los dos bandos.

La tensión entre partidarios del derecho a decidir y contrarios a éste va incrementando conforme se va acercando la fecha, así como el "tira y afloja" entre partidos e instituciones, pero para el ciudadano de a pie, el Referéndum no es un asunto que le quite el sueño.

Tampoco parece ser que sea un tema que cause desavenencia en las parejas españolas.

En la último barómetro del CIS publicado en julio se demuestra que la cuestión catalana ni siquiera está entre las 10 mayores preocupaciones de los españoles.

Los encuestados, de los cuales el 73% eran personas casadas o que estaban en una relación, confesaron que, a nivel general. el desempleo, los problemas económicos y la corrupción son los asuntos que más quebraderos de cabeza les traen.

A nivel personal, la independencia de Cataluña está en el puesto 25 de los problemas que más afectan a los ciudadanos.

Otra encuesta de la Cadena Ser publicada a principios de septiembre muestra que el Referéndum del 1 de octubre inquieta a los ciudadanos, pero no es la mayor de sus preocupaciones.

Temas como el estado de la economía española (8.11%), la desigualdad (8.05%) o el cambio climático (8.00%) preocupan mucho más a los españoles que la celebración del Referéndum en Cataluña (5.01%).

Pocas cosas alarman más a los ciudadanos que tocarles el bolsillo y el Referéndum de Independencia no es uno de ellos.

De hecho, la economía es un asunto que los españoles en general y las parejas en particular miran con lupa.

Para la gran mayoría de parejas, el dinero y cómo se gestiona éste dentro del núcleo familiar puede llegar a ser una fuente común de conflicto.

Para algunas de éstas, un 35% según un estudio llevado a cabo por la entidad bancaria SunTrust, la economía en común es la primera causa de estrés en la relación.

Los polos opuestos en política se atraen

Que una pareja se compenetre políticamente e ideológicamente a la perfección es clave para que una relación funcione, pero en muchas ocasiones los polos contrarios en política también se atraen.

En 2005, la actual secretaria ejecutiva del PSC, Meritxell Batet, se enamoró de un diputado de la bancada contraria: el popular José María Lassalle, actual secretario de Estado para la Sociedad de la Información y la Agenda Digital.

Batet y Lassalle se casaron a los pocos meses de iniciar su relación y se mantuvieron unidos durante más de una década, pero en 2016 decidieron poner fin a su compromiso alegando diferencias de pareja.

En ningún momento se citaron desavenencias políticas como causantes de la ruptura.

Ser rivales políticos y defender posiciones opuestas en lo que a la independencia de Cataluña se refiere no tiene porqué ser un obstáculo para el amor.

Una pareja que ha dado mucho que hablar en los últimos tiempos es la formada por la líder de la oposición en el Parlament de Catalunya Inés Arrimadas y el ex diputado de Convergència Xavier Cima.

Se conocieron en 2013 en el Parlament cuando Cima era sustituto de Montserrat Roure y ella entró como portavoz de Ciudadanos.

Al poco tiempo la chispa surgió entre ellos e iniciaron una relación seria, pero fueron pocos los que al principio apostaron por ese romance inusual entre una unionista y un, por entonces, independentista.

A pesar de las diferencias ideológicas iniciales, la pareja afianzó su compromiso dando el "sí quiero" en julio de 2016.

El amor puede con todo, política incluida

Días después de las elecciones catalanas del 27S, Arrimadas declaraba: "Queremos seducir al independentista con otro proyecto de España.".

Parece ser que eso se ha trasladado al terreno personal. Cima se ha "reconvertido" y ha pasado del secesionismo a unirse a un nuevo proyecto político conocido como Lliures y que es de carácter liberal y catalanista, pero no independentista.

Un ejemplo más de que en el amor y la política no hay nada imposible.

Fuente: MEJORES WEBS PAREJAS