Primera reunión de seguridad sobre el 1-O en plena cuenta atrás para el referéndum

El jefe de los Mossos debe acudir a este encuentro que pretende coordinar el bloqueo de la consulta ilegal. El President, Carles Puigdemont, insiste en que habrá votación. 

Eva Villanueva 25 de septiembre de 2017

El director de Gabinete de Coordinación y Estudios de la Secretaría de Estado de Seguridad, Diego Pérez de los Cobos, será el encargado de presidir esta reunión después de que el Tribunal Superior de Cataluña le designara como "director técnico".


El objetivo del encuentro será coordinar a los diferentes cuerpos de Seguridad, Guardia Civial, Policía Nacional y Mossos d'Esquadra para velar por el cumplimiento de la legalidad y evitar la celebración del referéndum independentista previsto para el próximo domingo. 


La reunión de seguridad, prevista para hoy, llega tan sólo horas después de que el president de la Generalitat haya insistido en que el 1 de octubre Cataluña votará y el resultado "se va a aplicar". En declaraciones a la Sexta, Carles Puigdemont ha subrayado sus críticas al Gobienro de Rajoy, por intervenir el estado autonómica "por la puerta de atrás, vulnerando al Constitución y no dando la cara". 

Mientras, y según una encuesta que publica La Razón, más de la mitad de los catalanes, el 56,5%, piensan participar si finalmente se celebra el referéndum del 1 de octubre, suspendido por el Tribunal Constitucional. Es más, el 45% y según este sondeo, creen que la consulta es Ilegal. 


Y sobre la consulta secesionista, Puigdemont ha publicado un nuevo tuit con instrucciones para localizar el punto de votación de aquellos catalanes que quieran participar en el referéndum del 1-O, suspendido por el Tribunal Constitucional.


Lejos de la arena política, los empresarios catalanes reiteran su preocupación por la situación creada en Cataluña. En declaraciones a El Mundo, el presidente de Fomento, la principal patronal catalana, Joaquin Gay de Montellá, plantea una solución para el mantenimiento de la autonomía dentro del Reino de España. Así propone un nuevo Estatut que fuera votado en referéndum, en una convocatoria dentro de la legalidad, hacia 2019 y que recogiera grandes concesiones del Estado: reconocimiento de identidad, pacto fiscal, más inversiones del Estado y vía libre a que Cataluña tenga representación propia en organismos internacionales y competiciones deportivas.