México: decenas de personas siguen atrapadas bajo los escombros del terremoto

La lluvia y el granizo dificultan las labores de rescate, pero tanto los expertos, como el pueblo mexicano trabajan sin descanso. Según las últimas cifras, 230 personas han muerto, entre ellos un español. 

Eva Villanueva 21 de septiembre de 2017

Miles de voluntarios colaboran en las labores de desescombro, pese a las inclemencias meteorológicas que complican los trabajos de rescate, tras el seísmo de 7,1 grados Richter que este martes golpeaba a México, y en especial a la capital y el estado de Morelos.


El Presidente del país, Enrique Peña Nieto, ha asegurado que la prioridad sigue siendo recuperar a supervivientes y tratar a los heridos y ha decretado 3 días de luto oficial por los fallecidos. Así ha agradecido la colaboración ciudadana y la labor de las Fuerzas de Seguridad. En cuanto al balance oficial, se ha actualizado la cifra de fallecidos a 230 muertos, entre ellos un español, y sólo en la capital del país se habrían atendido a 2.000 heridos. Además, el Ministerio de Exteriores de España ha reconocido que siguen sin establecer contacto con 20 españoles. 


En la colonia Roma han encontrado a más de 20 personas con vida, y se cree que puede haber 5 niños con vida en la escuela Enrique Rebsamen, al sur de Ciudad de México y que se ha convertido en un punto prioritario de trabajo. En su derrumbamiento, 21 niños y 4 adultos perdieron la vida, pero también se han rescatado a 11 pequeños de su interior. 


Según declaraciones de José Luis Vergara, oficial mayor de la Secretaría de Marina, a Milenio TV, "Sabemos de una niña que nos consta que está viva, y ella nos hace ver que tiene (cerca) a otros niños con vida. Pero a nosotros no nos consta la cantidad. Queremos manejar la información con mucha cautela".


El trágico terremoto de este martes se ha saldado con el derrumbamiento de 40 inmuebles, aunque no se descartan nuevos colapsos, hay riesgos de explosiones, y miles de hogares continúan sin suministro eléctrico ni agua. Así, muchas personas están refugiadas en los albergues habilitados, así como en casas de familiares y amigos. 

En este marco, la solidaridad llega desde los particulares, como desde las empresas. El servicio público es gratuito y las clases están suspendidas en el estado de México y las zonas más afectadas.