Magaluf: Despedida de soltero acaba con el novio en coma

Lo más sorprendente del caso es que no hay una investigación abierta. Los agentes no han recibido ninguna denuncia y tampoco el hospital les ha notificado el ingreso de la víctima. La embajada británica sí está al corriente de lo sucedido y se ha puesto en contacto con la familia de Green para interesarse por su estado

Alfonso Mata 19 de septiembre de 2017

Las despedidas de soltero son conocidas como una de las fiestas más salvajes que las personas vivimos a lo largo de nuestro proceso vital, quizás porqué pensamos que puede ser la última gran juerga que nos vamos a correr antes de disfrutar de una nueva situación civil.

En el caso de Alex Green, ciudadano británico de 26 años, esta aseveración puede ser literal. Green se debate entre la vida y la muerte, postrado en una cama de un hospital mallorquín, después de acudir junto a su grupo de amigos a su despedida de soltero, planeada en Magaluf.

El británico permanece en coma inducido en la UCI del hospital de Son Espases ttras haber sido aparecido misteriosamente herido en plena calle, tal y como informa el Diario de Mallorca. Green padece importantes fracturas en la cabeza y cara, además de lesiones en un pulmón. Su estado es muy grave. La Guardia Civil no ha recibido ninguna denuncia en relación al caso y desconoce las razones por las cuáles el joven se encuentra en tan dramática situación.

Por su parte, los familiares y amigos del joven no saben qué le ocurrió y desconocen si las heridas son fruto de una caída accidental o una agresión.

Green es bombero de profesión y tiene un hijo de dos años. El pasado viernes llegó a la isla junto con 25 familiares y amigos para celebrar su despedida de soltero. Durante la celebración, el futuro marido desapareció. Dijo que iba al baño y jamás regresó. Habían pasado seis horas desde aterrizara en Son San Juan. Tras varios minutos, sus amigos y familiares se percataron de que Alex no estaba y comenzaron a buscarle, sin éxito, por las calles mallorquinas. Entonces, uno de sus amigos recibió una llamada telefónica:

"Alguien me llamó desde el teléfono de Alex diciéndome que teníamos que ir a buscarle. Cuando lo encontramos estaba inconsciente y su cara era un desastre. Tenía importantes heridas faciales", ha declarado Scott Cash, amigo de la víctima, al diario británico Manchester Evening News.

Green ingresó en el hospital esa misma noche. El joven permanece en la UCI, en estado muy grave y con un traumatismo craneoencefálico. Está en coma inducido y sufrió una hemorragia cerebral, neumotórax y fracturas en las cavidades orbitarias, los pómulos y la nariz.

Por el momento, lo que le pudo suceder es todo un misterio. Nadie sabe lo que pasó desde que Green fue al baño. 

"Nadie tiene una pista de lo ocurrido. Por lo que hemos podido averiguar,no hay ninguna cámara de seguridad en el lugar donde apareció. El grupo está conmocionado. Solo queremos que se mejore", añadió Cash.

Lo más sorprendente del caso es que no hay una investigación abierta. Los agentes no han recibido ninguna denuncia y tampoco el hospital les ha notificado el ingreso de la víctima, La embajada británica sí está al corriente de lo sucedido y se ha puesto en contacto con la familia de Green para interesarse por su estado, de acuerdo con la información publicada por Manchester Evening News.

Rebecca Thorpe, novia del muchacho se ha desplazado hasta Mallorca para estar a su lado. 

"Simplemente no podemos dejar de llorar. Él es increíble. Tenemos un hijo de dos años y solo queremos llevarlo a casa. Es alguien fuera de lo común, una gran persona, un gran trabajador y un padre entregado", explica la mujer.

Los familiares de Green han puesto en marcha una colecta a través de Internet para conseguir fondos con los que costear su asistencia médica. Según dicen, al haberse detectado alcohol en su organismo es posible que la compañía de seguros anule la cobertura sanitaria.