El Govern envía las cartas a los miembros de las mesas del 1-O y Correos ordena no entregarlas

La empresa pública ha recordado en una circular interna, que el Constitucional ha suspendido cualquier actividad relacionada con la consulta ilegal. El Gobierno cortará la luz en los colegios electorales.

Eva Villanueva 14 de septiembre de 2017

La Generalitat ya ha comenzado a enviar las cartas en las que se notifica a los ciudadanos que el próximo 1-O formarán parte de las mesas electorales. En el manual anexo se especifica que a las 8 de la mañana del día de la votación, el presidente, los dos vocales y los suplentes tendrán que estar en el local correspondiente para constituir la mesa. 

Sin embargo, el Estado continúa en su contraofensiva frente al desafío catalán. Si en los últimos días ponía en funcionamiento todo el engranaje judicial, para defender la legalidad vigente, ahora el contraataque pasa por el mundo empresarial, y su primer movimiento llega de la mano de Correos. 


A punto de que acabe el plazo, este viernes, para que el Govern envíe las cartas a los ciudadanos que deberán integrar las 6.300 mesas electorales previstas para el referéndum del 1 de octubre, la empresa pública ha enviado un email a las oficinas para bloquear cualquier tipo de gestión en la recepción o envío de material vinculado con la consulta ilegal.


Correos ha recordado en su misiva que el Tribunal Constitucional "ha acordado la suspensión de toda la normativa que regula el Referéndum de Autodeterminación de Cataluña, al haber sido impugnada, lo que conlleva la de cualquier actuación o iniciativa que traiga causa del mismo".


Pese a que el envío va dirigido a los directores de oficinas y sucursales, Correos añade que la información "se comunicará a todo el personal" de las unidades con "especial atención a los turnos de tarde".


Pero el bloqueo no se detendrá aquí. Según ha publicado El Mundo, que cita fuentes ministeriales, el Gobierno está dispuesto a cortar la luz a los centros de votación ilegales, aunque tampoco descarta impedir la apertura de colegios, la colocación de urnas o el uso de programas informáticos. Todo se hará, dicen, bajo un minucioso trabajo, para impedir que la Generalitat repita el espectáculo que ofreció en noviembre de 2014.

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha ironizado con la posibilidad de que el Gobierno corte el suministro de luz y ha señalado que "nos regalarán una jornada romántica".