Estrasburgo pone límites a la vigilancia de los mails de los trabajadores

La sentencia respalda además a un trabajador rumano, que fue despedido hace 10 años por su jefe, por usar el email del trabajo para asuntos personales.

Eva Villanueva 5 de septiembre de 2017

La Gran Sala del Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha confirmado que las empresas podrán acceder a los correos electrónicos de sus trabajadores, siempre y cuando se aseguren de que estos han sido previamente avisados , y que son conscientes de la supervisión de sus cuentas.

Bajo este paraguas, la Corte europea ha dictado sentencia y aludido al despido de un trabajador rumano en 2017, por intercambiar correos electrónicos con su familia desde la cuenta del trabajo.

La sentencia de Estrasburgo, contra la que no cabe recurso, pone el acento en que los tribunales no habían verificado si el denunciante había sido advertido oficialmente de la posibilidad de que sus comunicaciones fueran vigiladas. Y así, por 11 votos a favor y 6 en contra, ha rectificado la sentencia de hace un año, que daba la razón a Rumanía y a la empresa, y dicta que las autoridades "no han alcanzado un justo equilibrio entre los intereses en juego" y no se ha protegido el respeto a la correspondencia, por lo que el demandante deberá recibir 1.365 euros por gastos y honorarios.