Teddy Bautista, procesado por desviar 21 millones de la SGAE

El juez, que ha concluido la investigación sobre el fraude en la Sociedad General de Autores y Editores, cifra en 21 millones de euros la cantidad desviada por el que fuese presidente del organismo. El auto también implica a José Luis Rodríguez Neri y nueve personas más por empresas fraudulentas relacionadas.

Javier Navarro 4 de septiembre de 2017

El juez de la Audiencia Nacional José de la Mata ha cerrado este lunes la investigación sobre el fraude en la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) y ha propuesto juzgar a su expresidente Eduardo Teddy Bautista por un desvío de fondos del organismo de más de veinte millones de euros.

El proceso, que fue abierto en 2010, se ha cerrado con la conclusión de que Bautista asignó a la empresa Microgénesis decenas de millones de euros de la SGAE para el desarrollo de soluciones tecnológicas, lo que causó "perjuicios y pérdidas constantes" a la organización.

Microgénesis, empresa fundamental en el proceso, era dirigida por José Luis Rodríguez Neri, director también de la Sociedad Digital de Autores y Editores o SDAE, filial de la SGAE a la que se le desviaron más de 57 millones de euros entre 2001 y 2011.

Así, la resolución del juicio implica a Bautista, Rodriguez Neri y nueve personas más, las cuales cargan con los delitos de asociación ilícita u organización criminal, falsedad documental, administración desleal y apropiación indebida.

Ambos, Bautista y Rodriguez Neri, han sido señalados como principales culpables de la asociación entre Microgénesis y SDAE, relación que ha causado a la Sociedad General de Autores perdidas destacables con la finalidad de crear "un sistema cuasi monopolístico, arbitrario e incontrolado de contratación con SGAE a la que, en sus propios términos, tenían atrapada", según indica el auto del juez.

Así, la SDAE se encargó de "firmar contratos con SGAE para, cada vez con carácter inmediato, ese mismo día, firmar un contrato de idéntico contenido con Microgénesis, burlando el marco estatutario y los mecanismo de control de SGAE". según De La Mata.

Microgénesis se convirtió así en una empresa completamente fraudulenta -sin empleados ni actividad propia- que vivió a costa de su relación con la Sociedad Digital de Autores y Editores, organismo que incluso le permitió no pagar un alquiler de oficinas por el coste de 233.624 euros.