Se cumple un año de la desaparición de Diana Quer

La joven madrileña de 18 años desapareció el verano pasado mientras veraneaba en A Pobra do Caramiñal, Galicia.

Qué.es 21 de agosto de 2017

La joven madrileña de 18 años desapareció el verano pasado mientras veraneaba en A Pobra do Caramiñal, Galicia.

Diana Quer regresaba andando a su casa el pasado 22 de agosto de 2016 tras asistir a las fiestas de la localidad donde veraneaba, A Pobra do Caramiñal. A las 2:40h de la madrugada, escribió un mensaje de whatsapp a un amigo en el que ponía textualmente: "Hay un gitano que me está acojonando". Dos minutos después añadió que le había acosado diciéndola "morena ven aquí". Su amigo entonces se preocupa y le pregunta que qué le ha contestado. Diana ya no da más señales de vida hasta hoy.

Un año después de la desaparición son muchas las incógnitas que aún siguen abiertas. La única pista que ha tenido la Guardia Civil para poder indagar ha sido su teléfono móvil. Este ha sido la única pertenencia que se ha hallado de la joven. Se encontró a finales de octubre sumergido en el mar de una zona muy cercana al puerto de Taragoña (Rianxo), justo donde algunos testigos habían visto a la joven por última vez el día de su desaparición.

Se han realizado muchos trabajos en este teléfono. Una empresa Alemana consiguió desbloquear el teléfono para poder rescatar el contenido, pero aun así, ningún contenido ha resultado como prueba fiable sobre el paradero de la joven.

A la Guardia Civil han llamado hasta 300 personas informando haber visto a Diana en uno u otro sitio. "Desde Lugo hasta Francia pasando por Estados Unidos, pero todos erróneos", comentan desde la investigación. El aviso más creíble fue hace unos meses en Leganés. Dos jóvenes se encontraban en un concierto de música cuando creyeron ver a la joven desaparecida en A Pobra. Llamaron a la Policía Nacional y mientras llegaban los agentes la chica vomitó y abandonó el recinto. Era tan verosímil el relato de los jóvenes que se desplazó hasta la Policía Científica al lugar y analizó los restos del vómito. Lo cotejaron con el ADN de Diana y comprobaron que no estaban en lo cierto.

A lo largo de la investigación, más de cuatrocientas personas han sido interrogadas, muchas como testigos y algunas como posibles sospechosas. También se han visionado todas las cámaras del recorrido que pudo hacer Diana y los investigadores han rastreado parajes cercanos al lugar de la desaparición, incluso con batidas ciudadanas para contribuir a la búsqueda de la joven.