¡Al rico helado!

El sector contará este año con un aliado que hará que se disparen las ventas: la climatología. Sin embargo, todavía tiene por delante una serie de retos para que los consumidores le hinquen todavía más el diente.

Valentín Bustos 2 de agosto de 2017

Unas temperaturas medias que podrían estar 1,5º por encima de la media. Esta es la previsión meteorológica para este verano, que a algunos podríamos decir que les da miedo, pero que a otros les suena a una bendición. "Las expectativas son muy buenas. En primavera ha habido buenas temperaturas y eso nos hace ser muy optimistas", augura Marco Miquel, presidente de la Asociación Nacional de Heladeros Artesanos (ANHCEA). "Se prevé una muy buena campaña", señalan desde la Asociación Española de Fabricantes de Helados (AEFH).

Ya 2016 dejó un buen sabor de boca. El sector alcanzó un volumen de helados superior a los 257 millones de litros, tras un incremento de un 3% interanual. ¿En euros? Unos 600 millones. Buenos datos tras pasar su particular travesía del desierto durante la crisis. De ahí que desde la AEFH apunten a un aumento del 4% en volumen, superando los 260 millones de litros.

Diversidad. La AEFH está compuesta por cinco miembros: Farga Menorquina, Helados Estiu, Häagen-Dasz, Industrias Jijonencas y Unilever, con una representatividad del 32% sobre el total del sector. "Estimamos que agrupa a unos diez operadores con una cobertura nacional, y un amplio grupo de pequeños empresarios que trabajan en un radio local", apuntan desde la asociación. La ANHCEA, por su parte, está integrada por unas 400 empresas, y alrededor de 1.200 heladerías. "En España puede haber entre 5.000 y 5.2000 heladerías artesanas que dan empleo a 25.000 personas", concreta Marco Miquel.
Otro dato relevante es que cinco operadores alcanzan más del 75% del mercado: ICFC, Alacant, Unilever, Froneri Iberia y Farga Menorquina. "La gran mayoría son empresas multinacionales que lideran la producción y las tendencias en el mercado español. Le siguen un segundo grupo de enseñas españolas como Helados Estiu e Industrias Jijonencas, a modo de ejemplo, que han consolidado un posicionamiento en el sector del helado muy importante. Y un tercer grupo, con una cobertura de distribución más regional, donde encontramos al obrador artesano", sintetizan desde la AEFH.

Comunidad Valenciana, Andalucía, Madrid, Canarias y Baleares son los puntos de mayor venta y consumo de estos últimos. "Nuestra zona de elaboración y venta es mayoritariamente local, como mucho provincial y, en algunos casos, fuera de la propia provincia", matiza el presidente de ANHCEA. ¿Exportaciones? Por orden de mayor volumen, Portugal, reino Unido, Italia, Francia, Alemania y Países Bajos.

Que mejoren sus números no se debe sólo a las buenas temperaturas. "Nuestras armas se centran en la originalidad y la rapidez para decidir el cambio de sabores, formas o tendencias", indica Marco Miquel. Una innovación sectorial en la que, a nivel de producto, hay una apuesta por la salud, haciendo desarrollos con mejoras en los perfiles nutricionales, ingredientes naturales, referencias orientadas a segmentos de la población con alergias e intolerancias alimentarias. "Tenemos que ir sustituyendo la leche por otra materia", mantiene el presidente de ANHCEA. También el lanzamiento de referencias que descubren recetas, texturas o nuevos momentos de consumo, y el uso de nuevas vías de comunicación y mejoras en los canales ya existentes, interactuando cada vez más con el consumidor. Por último, y en el ámbito de los procesos, hablamos de la introducción de eficiencias productivas y sostenibilidad medioambiental dentro de las compañías, por ejemplo.

Producto estacional. Aunque puede apetecer disfrutar de un helado en cualquier época del año, lo cierto es que el verano sigue siendo el mejor campo abonado para su consumo. "Entrar en una heladería en pleno invierno nos cuesta un poco", indica Marco Miquel. Y es que el producto tiene un componente estacional que hace que nos apetezca más cuanto más calor hace. De hecho, hay un informe de Nielsen que confirma que el helado consta en la lista de los diez productos más vendidos de la compra estival, junto con otras categorías como frutas y bebidas (agua, zumos, horchata, bebidas refrescantes...). "Ahora bien, gracias a los nuevos formatos y usos del helado, estamos consiguiendo que gradualmente esté presente durante todo el año, pero no cabe duda de que todavía es un reto para el sector", aseguran desde AEFH. ¿Dónde se consume más durante más días a lo largo del año? Principalmente en grandes ciudades y en zonas de gran afluencia de público. 

¿Otros retos? "La visualización del consumidor final, que no termina de valorar el esfuerzo artesano", recalca Marco Miquel. Y es que todavía se sigue viendo como un refresco, no como un alimento, como sucede en el norte de Europa. "El consumidor debe valorar la calidad del producto respecto a otras ofertas. Es un alimento que puede sustituir a una merienda o a un vaso de leche", concreta Miquel. Quizás por esta razón, los países nórdicos tienen un ratio de consumo de 10 litros, muy por encima del ratio medio de consumo en el resto de Europa, estimado en 5,2 litros per cápita. Somos el quinto productor de helados, por detrás de Alemania, Francia, Italia y Reino Unido. Si cambiáramos la percepción, con toda seguridad se escalarían puestos.