Científicos descubren los secretos del hormigón que usaban en la Antigua Roma

El hormigón de entonces se endurecía con el agua del mar, justo al contrario de lo que ocurre ahora. 

Qué.es 4 de julio de 2017

La revista American Mineralogist publica esta semana un importante estudio que revela la manera en la que la Antigua Roma hacía un hormigón de mejor calidad que el actual. Un hormigón con el que se construyeron los puertos hace más de 2.000 años. Algunos siguen en pie todavía.

"Contrariamente a los fundamentos del hormigón moderno basado en el cemento, los romanos crearon un hormigón que mejora con el intercambio químico abierto con el agua de mar", apunta la geóloga de la Universidad de Utah (EE UU), Marie Jackson, que ha liderado este estudio. 

Los romanos fabricaban su hormigón mezclando ceniza volcánica con cal del Golfo de Nápoles y agua del mar. Así conseguían un mortero al que después incorporaban trozos de roca volcánica. 

Usando un microscopio electrónico de barrido han comprobado que el agua de mar que se filtraba a través del hormigón favorecía su resistencia.

La técnica estaba tan conseguida que en Hispania y Roma consiguieron adaptar la técnica a otras rocas para conseguir la misma dureza. 

No obstante, los científicos recuerdan que no se puede recrear actualmente porque se ha perdido la receta precisa que durante años se utilizó y porque muchas de aquellas rocas no tienen la misma composición.