Horas gratis y parte del bote para ayudar a los parados

Ayudar a los parados invitándoles a comer una vez por semana durante un mes y, a la vez, dar ejemplo al resto de empresas para que arrimen el hombro ante una situación tan difícil. Es lo que se ha propuesto la cadena Bocatín con su menú gratuito para desempleados una vez a la semana durante el mes de marzo. Para ello, cuenta con la colaboración desinteresada de sus trabajadores, que renuncian a días libres y donan parte de sus propinas.

Iván J. Muñoz 4 de marzo de 2009

Horas gratis y parte del bote para ayudar a los parados
¿A qué renunciarías primero si tuvieras la mala suerte de quedarte en el paro y verte obligado a recortar gastos? Seguramente, a los caprichos. Y como tales podemos considerar a la tan española costumbre de tomar el pincho y la caña en el bar, o de salir fuera a desayunar o merendar. Algo que para muchos supondría un trauma y reduciría considerablemente su vida social. Casi tres millones y medio de personas se encuentran en esa situación en nuestro país, pero una cadena de restauración se ha propuesto contribuir a que no tengan que renunciar del todo a tan patria costumbre. Se trata de la cadena Bocatín, que durante todos los miércoles del mes de marzo invita a todos los desempleados que se pasen por sus establecimientos a un menú especial consistente en dos bocadillitos a elegir, patatas fritas y refresco o cerveza. Para disfrutarlo basta con presentar la tarjeta del Inem y el DNI a cualquier hora del día.
La directora de marketing de la empresa, Elena Álvarez, explica que lo que buscan es "dar una pequeña lección al resto de empresas para que se den cuenta que con un poco por parte de todos se puede hacer feliz a la gente que está pasando por un mal momento". Porque lo que se pretende es eso, dar la oportunidad de salir y consumir a quien obligado por los malos tiempos han tenido que dejar de hacerlo.
IMPLICACIÓN DE LOS EMPLEADOS
La iniciativa cuenta con el apoyo de todos los empleados, que contribuyen trabajando gratis durante el día para ayudar a sufragarla. Como David, Rosa, Sindy y Álex, trabajadores del centro comercial Islazul de Madrid, que han organizado un turno especial durante su día libre, además de ceder parte del bote de propinas. "Es una forma de ayudar a la sociedad, lo hacemos con mucho gusto", asegura David, el encargado. Mientras, fuera, algunos parados disfrutan de su menú. Como José Úbeda, un transportista de 37 años que lleva tres meses sin trabajo debido al Expediente de Regulación de Empleo que llevó a cabo su empresa. "He venido para tomar el aperitivo. Es una buena forma de salir y dar una vuelta para animarte un rato", explica. O Luis Sandes, de 41 y sin trabajo desde hace uno. "Cada vez salgo menos. Sólo a la tasca de debajo de mi casa el sábado para ver el fútbol, así que esto viene genial", dice.