La historia de amor entre Meritxell Martorell, reportera de '21 días', y un refugiado

Meritxell Martorell, reportera de '21 días', ha relatado en Vice la historia de amor que tuvo con un refugiado durante su viaje a Lesbos para hablar sobre ellos. 

Que.es 22 de noviembre de 2016

Meritxell Martorell, reportera del programa '21 días' en Cuatro, no se hubiera imaginado jamás que su viaje a Lesbos para hablar de los refugiados le iba a cambiar tanto al vida. 

Fue durante la grabación de este espacio cuando conoció a Harud, un joven en busca de asilo del que se acabó enamorando. Bajo el título 'Me enamoré de un refugiado y terminó en la cárcel', la periodista ha relatado en Vice su historia en primera persona.

Todo comenzó en febrero de este año cuando llegó a Lesbos con cámara en mano. Tras unos días allí, Meritxell puso rumbo a Idomeni junto a una familia de refugiados yazidíes. Fue en ese trayecto donde conoció a Harud, un refugiado iraní que en medio de una manifestación nocturna le ayudó a sujetar su cámara para obtener un plano más picado. 

Comenzaron a hablar y esa noche descubrió que Harud era periodista, aunque él se definía como activista y defensor de los derechos humanos, y que llevaba más de dos años separado de su familia. 

Harud comparte historia con los miles de refugiados que han huido de su hogar. Tuvo que dejar Irán por miedo a ser ejecutado ya que había publicado varios artículos en contra del régimen.

Martorell lo define como un hombre "alto a la par que exótico y atractivo". Tras unos días separados, ambos se reencontraron en Idomeni. Una vez que la reportera terminó su reportaje, intercambió Facebook y WhatsApp con Harud y mantuvieron el contacto. De vuelta a España, Meritxell se enteró que el joven estaba en Alemania, así que decidió cogerse un vuelo y plantarse allí.

Sin esperar los permisos necesarios, Meritxell y Harud viajaron a España. Ella llamó a su familia y confesó a su madre que estaba "enamorada" y que acababa de "cruzar la frontera con un refugiado sin papeles". 

Tras analizar la situación, se dieron cuenta de que la historia se les había ido de las manos "no solo por incumplir las normas, sino porque ni siquiera nos conocemos. Hemos compartido un par de cafés en una gasolinera y dos días en Alemania". 

Al darse cuenta de esto, Harud decidió volver a Alemania y a su vuelta se produjo un hecho terrible. El joven fue detenido en la frontera entre España y Francia, aunque finalmente pudo recuperar la libertad y ahora vive en Lyon, donde consiguió un trabajo para Amnistía Internacional.