Por qué hay que acabar con el producto Belén Esteban

El personaje televisivo de Belén Esteban cansa, y mucho. Pese a reivindicar que es ella misma y que no se esconde tras un papel, lo cierto es que ya somos muchos los que estamos aburridos de que 'la princesa del pueblo' acapare horas y horas de televisión. A sus detractores no les voy a hacer cambiar de opinión, pero a los que la adoran, les voy a explicar uno par de cositas para que dejen de hacerlo.

B.Q. 9 de abril de 2015

Han pasado 16 años de su debut en el mundo de la farándula y, hoy en día, muchos -la gran mayoría de españoles- nos preguntamos que qué hace Belén Esteban en la televisión

De siempre han existido los 'braguetazos' y de siempre ha habido personas que han vivido de ser 'hijos de' o de una relación sentimental acabada y enterrada, pero Belén Esteban se ha convertido en la gallina de los huevos de oro

Para Telecinco, la Esteban es un fenómeno único, irremplazable y, probablemente, irrepetible. Un fenómeno que sigue en primera línea por ser, desde hace una década y media, un reality show en toda regla. Sus problemas de salud, sus amoríos, sus operaciones estéticas y la mala relación con el padre de su hija le han dado un protagonismo que a día de hoy sigue siendo rentable para muchos. 

En sus inicios, las televisiones se dieron cuenta que la historia de la mujer abandonada por un torero y con una niña pequeña generaba expectación y elevaba las audiencias. Eso le valió a Belén Esteban para conmover a medio país y para 'representar' a la madre soltera española. Más adelante fue bautizada como 'la princesa del pueblo', algo de lo que se siente tremendamente orgullosa, pero su vida -como su rostro- ha cambiado notablemente.

Frente a la imagen angelical y discreta que tenía a finales de los 90, ahora vemos a una Belén Esteban mucho más prepotente, verdulera, maleducada y consentida. Tanto es así, que es ella misma la que presume allá donde va de su carácter tan complicado. Una imagen que deja en mal lugar a cualquier persona que se identifique con ella. Y es que la 'princesa del pueblo' deja mucho que desear, al igual que su rostro, del cual creo que es mejor no hablar.

Pero, ¿alguien entiende por qué se le considera 'princesa del pueblo'? Una persona que pregunta a sus compañeros que si 'dijera' se escribe con 'g' o con 'j'... Lo siento, pero NO ME REPRESENTA, e imagino que a tí tampoco. Hace gracia al escucharlo, sí, pero también da vergüenza ajena y vergüenza nacional -no olvidemos que su libro está entre los más leídos-.

Tampoco me representa en lo económico. Ni a mí ni a media España. Mientras muchos de los habitantes de 'su pueblo' siguen en el paro, la 'princesa' tiene un caché por programa que nada tiene que ver con el del pueblo. Entonces, ¿es eso tener empatía con la sociedad? ¿Todavía te sientes identificad@ con ella? Encima, si se lo echas en cara te dirá que ha donado los 100.000 euros del maletín de Gran Hermano VIP para causas benéficas

Felicidades, Belén, pero 100.000 euros de 400.000 que supuestamente te has llegado a embolsar por tu paso por el reality no te dan el título de 'persona más solidaria de España', ya bastante tienes con ser considerada 'princesa' por muchos.

Lo cierto es que su personaje ya cansa, aburre, hostiga... La televisión ya no sabe qué hacer con ella. Si ganó ¡Más que baile! sin saber bailar, qué se podía esperar de Gran Hermano VIP. Ahora volverá a Sálvame, ¿y qué? ¿Le quitará el puesto a Jorge Javier Vázquez? ¿A Paz Padilla? ¿Qué más queda por hacer con ella? 

Encima, la culpa no la tiene Belén Esteban. Ella, además de persona, es un producto televisivo que vende y del cual se aprovechan todas aquellas personas que ganan dinero a su costa o que revientan las audiencias con sus entrevistas y titulares. Al final, a Belén no le ha quedado otra que creérselo. Creerse su fama y su importancia en Telecinco. Tanto, que si pones Sálvame, 'su programa', en Google sale ella, o al menos así se lo explicaba la propia Esteban a un falso concursante de Gran Hermano VIP.

Lo bueno es que tanta exposición televisiva le ha salido mal y muchos de nosotros hemos conseguido que #labrujadelpueblo sea Trending Topic en España, haciendo que muchos de sus defensores se conviertan en detractores.

En definitiva, ya estoy harta de que personajes como Belén Esteban acaparen horas y horas de televisión, no son un ejemplo para nadie, al menos para personas que diferencian la 'g' y la 'j'. Y hago mucho hincapié en esto porque me parece vergonzoso que personas con estudios continúen en el paro mientras este personaje televisivo gana millonadas por gritar, llorar y quejarse.