Televisión Digital Terrestre (TDT): Un fraude del siglo XXI

La TDT desembarcó como la televisión del futuro. Cuatro años después de su implantación, ni es interactiva, ni propone más contenido y, por supuesto, no ha puesto fin al desempleo de buena parte de los profesionales del mundo de la comunicación.

Javier García / Qué.es 14 de abril de 2014

La Televisión Digital Terrestre (TDT) ofrece tres ventajas fundamentales respecto a la antigua televisión analógica: Más canales, mejor calidad de imagen y sonido y más servicios. Al menos así lo dice la página oficial del Ministerio de Industria, Energía y Turismo, con José Manuel Soria al mando, quién desde hace unas semanas ha decidido cerrar hasta nueve canales de la parrilla.

En realidad, el ministro aplica la sentencia del Tribunal Supremo que ordena el cese de hasta nueve canales, por entender que el reparto realizado por el gobierno de Zapatero no se ajustó a la Ley Audiovisual que obliga que la concesión se realice a través de concurso público.

Resulta llamativo que cuatro años después de su implantación, 3 de abril de 2010, la parrilla televisiva se vea reducida considerablemente. En principio, y sin confirmación oficial por parte del ministerio, se puede tratar de un paso para modificar la estructura de la oferta, es decir, buscar otro actor que puede aportar algo nuevo a la programación nacional. Una hipótesis que para Fernando Peinado, profesor de Empresa Informativa en la Universidad Complutense de Madrid, ve muy complicado, ya que "en el panorama nacional no hay ningún licitador que pueda beneficiarse de estas licencias que se van a negro".

¿QUÉ CANALES CIERRAN?

Acatando la decisión del Tribunal Supremo, el Ministerio de Industria ha anunciado el cierre de nueve canales, pero en ningún caso ha establecido cuáles son los que se tienen que 'ir a negro'. Esa decisión corresponde a los dueños de esos canales, Atresmedia, Mediaset, Veo y Net TV, quienes deciden qué servicios dejarán de emitir antes del 6 de mayo.

De esta forma, y no sin antes anunciar que emprenderán acciones legales y reclamarán acciones millonarias, La Siete y La Nueve dejarán de formar parte de Mediaset y laSexta3, Xplora y Nitro de Atresmedia. A estos cinco canales, los más populares, hay que unir AXN, que formaba parte de la llamada 'TDT de pago', y tres licencias dedicadas a la teletienda.

Bajo esta decisión, al tratarse de televisión comercial, según el profesor Fernando Peinado, "se encuentra una serie de intereses de mercado basados en la mayor o menor obtención de beneficios". Para el profesor de la Universidad Complutense, "los mayores afectados no son los dos grandes gigantes, sino a las pequeñas cadenas, como VEO, que alquilaban su licencia a canales extranjeros".

¿DÓNDE QUEDÓ LA INTERACTIVIDAD?

La TDT nació como un nuevo modelo que apostaba por la interactividad de la audiencia con la programación. Poder participar en votaciones, buscar información, realizar compras o incluso, poder vivir la televisión desde tu casa con concursos a un solo clic de tu mando. Todo eso, según decían, gracias a un decodificador que todos se apresuraron a comprar, que se agotó en varios centros comerciales y que había que tener sí o sí, si no quería verse afectado por el temible 'Apagón analógico'. Ahora, al leer estas propuestas televisivas, solo sirven para reírse y acordarse de tiempos pasados que nunca llegaron a suceder. El famoso decodificador no proporciona estas facilidades, sino que son televisores 'Smart TV', con un precio que no está al alcance de todos los bolsillos, y que ya pertenece a una nueva generación de electrodomésticos del hogar.

Resulta entonces, como afirma el profesor Peinado, que "se ha engañado mucho con la TDT". No es interactiva, no hay multiplicación de la oferta como se esperaba y, por lo tanto, no hay garantías de que la televisión comercial haya mejorado más allá de lo que había hace una década.

"Es muy complicado pensar que la televisión ha mejorado desde la TDT, se supone que se ve mejor, que se espera una televisión más espectacular, pero seguimos viendo los mismos contenidos", apunta Fernando Peinado. Por lo tanto, tenemos una buena televisión, pero en ningún caso tenemos la oferta que se prometió con el nacimiento de la Televisión Digital Terrestre.

EMPLEO

Además de contenidos de mayor calidad, mejor imagen y la tan atractiva interactividad, la TDT desembarcó como el golpe de efecto que acabaría con el gran problema de los nuevos profesionales del mundo de la comunicación: la falta de empleo. Cuatro años después de su implantación, y sin olvidar la situación económica del país, cada vez son más los medios de comunicación que recortan su plantilla, empresas audiovisuales incluidas.

Esto se debe a que gran parte de los 'nuevos contenidos' ofertados en los canales que nacieron con la TDT son programas, series de televisión o películas de redifusión. De esta forma, los empleos que pueden fabricar son muy reducidos, sobre todo, en comparación con los que requieren la creación de contenidos totalmente novedosos. Por ello, Fernando Peinado confiesa que nunca pensó que con la TDT se crearían más puestos de trabajo. "Si tienes más canales y tienes que generar más contenidos necesitas más empleados, pero en la actualidad las dos grandes no se interesan por generar nuevos contenidos sino por la redifusión de contenidos antiguos", apunta el profesor de la Universidad Complutense de Madrid. Tiene que haber más empresas que generen contenido.

Además, después de la decisión del TS, las Productoras Asociadas de Televisión de España (PATE) han señalado que el cierre de los nuevos canales va a destruir un número importante de empleo. En ese mismo sentido se ha situado la Unión de Televisiones Comerciales Asociadas. En una nota de prensa, UTECA ha señalado que "la ejecución de la sentencia del Tribunal Supremo tendrá un impacto económico muy negativo en una industria cuyo volumen de negocio es de 10.300 millones de euros y da empleo directo e indirecto a más de 77.000 profesionales".

LOS DOS GRANDES GIGANTES

La actual oferta televisiva es interesante, aunque está claramente determinada por el duopolio que existe en el mercado de la comunicación audiovisual. Atresmedia y Mediaset se reparten el 60% de la audiencia y controlan el 85% de la inversión publicitaria. Además, pese a que RTVE cuenta con un número de canales importante, el 50% de la parrilla pertenece a los dos gigantes.

En un primer momento, con el nacimiento de la Televisión Digital Terrestre surgieron nuevos operadores que diversificaron el mercado, una situación que tan solo duró algo más de dos años. Después, los dos gigantes televisivos absorbieron laSexta y Cuatro, los dos canales más potentes de la 'nueva era'.

De esta forma, la TDT ha influido notablemente en la mejora de los resultados de las dos grandes compañías, pese a que el contenido que ofertan no difiere notablemente en comparación con su etapa analógica. Según el profesor Fernando Peinado, " la televisión es un medio que cada vez entretiene e informa menos y cuyo servicio no nos vaya hacer más libre".

TDT DE PAGO

La sentencia del Tribunal Supremo acaba con una de las ofertas de la llamada 'TDT de pago'. AXN, junto con la plataforma deportiva GolT, surgió como un nuevo modelo de televisión que acercaba a la audiencia la programación de pago sin necesidad de estar vinculado a una de las plataformas convencionales.

Pese a este retroceso, para el profesor de la Universidad Complutense de Madrid se trata de "una de las salidas de futuro". Cada vez hay más personas que pagan por contenidos de calidad, ya que la programación en abierto no proporciona contenidos novedosos. "Hay que concienciar al usuario a pagar por el contenido que quieren consumir, aprovechando que existe una tendencia más individualizada y potenciando los canales de búsqueda", apunta Fernando Peinado.

De esta forma, y con nueve cierres encima de la mesa del Gobierno, ¿la TDT ha sido un éxito o un fracaso? Ni éxito ni fracaso, pero sí un fraude que prometió algo que no se ha cumplido. Hay una diferencia importante porque el medio evoluciona a lo largo del tiempo, no porque la TDT sea un punto de inflexión. "Ese cambio ha aportado cosas buenas para ciertas empresas, pero en general ha empobrecido a la audiencia", concluye el profesor Peinado.