El 45,7 por ciento de la población
española mayor de 14 años se declara no lectora, según el Barómetro de Hábitos
de Lectura y Compra de Libros correspondiente al tercer trimestre del año 2009,
elaborado por la
Federación de Gremios de Editores de España (FGEE).
Ante esta situación, las políticas de fomento de lectura se han convertido en un quebradero de cabeza para la Administración.
¿Podrá aprovecharse la moda de dispositivos como iPad o el Kindle para invitar a los jóvenes a la lectura?Algunos datos invitan a ser optimistas. Según el informe 'La lectura en España', de 2008, cada vez son más los españoles que leen en la pantalla. Dicho informe arrojaba ya algunos datos sobre
lectores de 'ebooks': el 87% lo utilizaba principalmente para el ocio y leía mayoritariamente libros (84%), frente a artículos de revistas u otros tipos de contenidos.Por su parte, Grammata, la empresa promotora el
Papyre (una opción española frente al Kindle o el iPad), alude a la familiarización de los jóvenes con las nuevas tecnologías. El estudio 'La Generación Interactiva en España. Niños y adolescentes ante las pantallas', de
Generaciones Interactivas, entre un 95% y un 97% de los jóvenes afirma tener en su casa un ordenador, el 57% tiene un teléfono móvil y entre el 71 y el 82% cuenta con conexión a Internet.
Además, aseguran que, según su propia experiencia
cerca del 30% opina que le parece mucho más interesante leer en formato digital, al ser más cómodo,
novedoso y divertido, y afirma que leería más si tuviera lector de libros
electrónicos.
¿PERO DE VERDAD SE LEE MÁS CON EL EBOOK?
En la otra cara de la moneda podemos encontrar estudios más escépticos con el formato. CNET, un afamado canal de nuevas tecnologías en EEUU, se propuso descubrir hasta qué punto el Kindle de Amazon, que tan buenos resultados de ventas ha tenido estos últimos meses, ha logrado que los jóvenes redescubran los placeres de la lectura.
Tras encuestar a 700 personas, llegaron a la conclusión de que los más jóvenes preferían gastarse los 359 dólares que cuesta el aparato en un iPod o una videoconsola. De las 700 personas la mitad tenía más de 50 años y más del 70% se encontraba por encima de los 40... es decir, no son precisamente 'nuevos' lectores.