Recoger chatarra, atracar una tasca o beber
calimocho son algunas de las opciones que ofrece
'Mendigogame', el
juego 'on-line' gratuito en el que
el usuario lucha por convertirse
en el mejor 'sintecho', y que
lanza ahora su versión en español,
tras
un éxito rotundo en Alemania.
"Teníamos pensado desde hacía tiempo lanzarnos al mercado español
porque, en el sector de los juegos por Internet, el mercado
hispanohablante es muy fuerte", explicó hoy a Efe Janina Vernal,
portavoz de la empresa creadora del juego, Farbflut Entertainment.
El formato pionero, "Pennergame",
nació hace dos años con la idea
de que el jugador recorriese las calles de Hamburgo (oeste de
Alemania), con su álter ego mendigo, tratando de progresar en la
escala social, usando todo tipo de trucos.
Los fundadores de la empresa, Niels Wildung y Marius Follert, que
tenían por entonces 18 años, habían pensado diseñar un juego para
sus amigos, a modo de pasatiempo, y decidieron que la acción tuviera
lugar en su ciudad natal.
A Hamburgo l
e sucedieron otros escenarios como Londres, París y
Varsovia, pero el verdadero éxito
llegó con la segunda edición
alemana, con Berlín como protagonista. En la primera semana de
funcionamiento se habían apuntado ya más de 300.000 personas a la
aventura de recorrer virtualmente la capital alemana.
A día de hoy, con casi dos millones de usuarios registrados, se
ha convertido en uno de los primeros juegos online del país.
"Ahora te has convertido en un mendigo sin talento, asiduo a la
Cuesta de la Vega y que no sabe leer ni escribir. Hablar tampoco se
te da bien. Pero ya estás hart@ de tanta miseria: lo que quieres es
hacerte rico". Con estas palabras recibe al usuario la página de
inicio de 'Mendigogame', que abre la puerta a la aventura callejera.
Tan sólo hay que
elegir un nombre de mendigo y facilitar una
dirección de correo electrónico y una contraseña; eso basta para
elaborar el perfil personal en el que se irán registrando, a medida
que avanza el juego, todos los progresos, el dinero que se consigue
acumular, el nivel de aseo y hasta el índice de alcoholismo.
Se trata de un nuevo concepto de juego de simulación por
Internet, ya que se basa en una realidad social, al tiempo que
combina el ocio con las múltiples posibilidades de comunicación que
ofrecen las redes sociales.
Se puede
escoger entre 24 tipos distintos de armas,
22 modelos de
vivienda,
8 lugares de gorroneo, y
23 técnicas de defensa para las
luchas de bandas.
"En la versión española
hemos hecho un esfuerzo enorme por
adaptar el juego al ambiente madrileño", insistió Vernal.
Así, las clásicas hamburguesas alemanas han sido
sustituidas por
los castizos bocatas de lomo, la
cerveza por el calimocho y el
vodka
por whisky de la marca "dyc", además de los escenarios de la ciudad.
El jugador tiene además que
elegir a un animal como mascota para
que le acompañe en su aventura; lo que puede empezar como un simple
pececito, puede llegar a convertirse en un toro, si consigue
ascender al máximo escalafón.
La única norma es que todo el que desee participar debe hablar
español, independientemente de su nacionalidad.
Según las estadísticas contenidas en la misma página web, ya hay
411 jugadores registrados, que han gorroneado en total alrededor de
44.000 euros, se han bebido 5.000 calimochos y han comido 92
bocadillos de lomo, tan sólo dos días después de que el juego esté
disponible en la Red.
Su fama se extiende a gran velocidad, pero eso sí, mediante la
vieja técnica del "boca a boca", a través de los foros y blogs, ya
que la empresa no invierte en campañas de publicidad.
Pero no todo son buenas críticas, pues el "Pennergame" de
Hamburgo
fue tachado de mal gusto e incluso se intentó su
prohibición, con lo que la firma se vio obligada a incluir una nueva
cláusula en esa versión del juego, que prohíbe a los personajes
consumir alcohol entre las 06:00 y las 22:00 horas.
Por el momento, ese capítulo ha quedado atrás y Farbflut
Entertainment prepara dos nuevas versiones de su criatura, una para
Moscú y otra para Estambul, y a la vista del éxito que pueda tener
la edición española, también se plantea lanzar una versión
latinoamericana, que tenga lugar en México D.F. o Buenos Aires.