Las claves del 'derecho al olvido' en Internet

El Tribunal de Justicia Europea obliga a Google a estudiar y evaluar las reclamaciones recibidas para eliminar determinadas URLs de su motor de búsqueda. Desde que finalizase el litigio, la compañía ha recibido más de 126.000 solicitudes.

Qué.es 6 de noviembre de 2014

El 'derecho al olvido' es un concepto de reciente creación que busca resolver cuestiones como la cancelación de antecedentes, la salida de los ficheros de morosos o, por supuesto, la eliminación de información en Internet. Este aspecto es el que ha generado mayor expectación y desconcierto en la red.

Detrás del 'derecho al olvido' se esconde una larga batalla judicial iniciada en 2009. Mario Costeja, un español de 58 años, solicitó a Google que retirase los enlaces de una serie de publicaciones en las que aparecía su nombre. Ante la negativa, decidió comenzar un largo proceso judicial y se querelló contra el gran gigante de la red.

La sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea fue calificada por los expertos como una verdadera sorpresa. Tan solo un año antes de la decisión, Niilo Jäskinen, Abogado General de la Unión Europea, apuntó que Google no era responsable del tratamiento de la información y que, por lo tanto, no debía borrar los datos demandados. Sin embargo, el texto dio la razón a Mario Costeja y sentó jurisprudencia.

"Para respetar los derechos que establecen estas disposiciones (refiriéndose a la ley de Protección de Datos), siempre que se cumplan realmente los requisitos establecidos en ellos, el gestor de un motor de búsqueda está obligado a eliminar de la lista de resultados obtenida tras una búsqueda efectuada a partir del nombre de una persona vínculos a páginas web, publicadas por terceros y que contienen información relativa a esta persona, también en el supuesto de que este nombre o esta información no se borren previa o simultáneamente de estas páginas web, y, en su caso, aunque la publicación en dichas páginas sea en sí misma lícita".

Dado el desconocimiento generalizado sobre esta nueva actuación, el Boletín Oficial del Estado ha publicado esta misma semana el 'Código del Derecho al Olvido'. Con este documento, la Administración Pública trata de solventar alguna de las dudas generadas desde la aplicación de la sentencia.

En el caso concreto de Google, desde que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea reconociese el 'derecho al olvido', el pasado mes de abril, la compañía puso a disposición de los usuarios un formulario con el que exponer qué información debe ser eliminada de sus motores de búsqueda. Un escrito en el que se solicitan una serie de datos (nombre, apellidos, fotocopia del DNI o pasaporte) y los enlaces que deben ser retirados.

MÁS DE 126.000 PETICIONES

En este periodo la compañía ha recibido más de 126.000 peticiones individuales para la eliminación de los datos personales del buscador. En concreto, desde el 29 de mayo, Google ha procesado 162.338 solicitudes. Una cifra que superaría el medio millón de enlaces -541.174-, a una media de 3 URLs por reclamación. Solo desde nuestro país se han enviado 14.715 formularios, con un total de 48.544 enlaces.

En cuanto al porcentaje de reclamaciones aceptadas y tramitadas, Google ha reconocido que el 55% de las peticiones ya han sido aceptadas, mientras que un 30% de los usuarios habría recibido un 'no' por respuesta. En algunos casos, en torno al 15%, la compañía ha requerido a los demandantes más información para tramitar sus casos.

Entre los datos facilitados desde la compañía, entre los sitios más afectados por la aplicación de la sentencia del TJE se encuentran Facebook (3659), Youtube (2507) o Badoo (2435). Además, Google ha revelado algunos ejemplos. Por ejemplo, en Reino Unido "un ex clérigo nos pide que retiremos dos enlaces que llevan a artículos sobre la investigación de las acusaciones de abusos sexuales presuntamente cometidos en el desarrollo de su actividad profesional". En este caso, Google ha decidido denegar la solicitud.

¿SE ELIMINAN LOS DATOS REALMENTE?

La pregunta esconde una doble respuesta. Por un lado, la información no es accesible a través de un motor de búsqueda de Google en Europa, es decir, los enlaces reclamados no deberían aparecer si accedes a la web desde www.google.es o cualquier extensión de un país del viejo continente. En este caso, la compañía acata sin problemas la normativa refrendada por el Tribunal de Justicia Europeo.

Por otra parte, según advierten desde ePrivacidad, localizar esa información no es complicado. Para encontrar un enlace eliminado para los motores de búsqueda europeos no es necesario cambiar de proxy, sino que es tan sencillo como entrar en un portal de búsqueda de Latinoamérica, como puede ser www.google.ve (la extensión de Google para Venezuela).