Apple revela que recibió 2.000 solicitudes de información para la NSA

La compañía tecnológica Apple ha presentado un informe en el que revela que recibió entre 1.000 y 2.000 solicitudes, por parte de las agencias de seguridad estadounidenses, de información de datos de sus usuarios registrados. Apple se ha mostrado en contra del espionaje masivo que está llevando a cabo la NSA

Qué.es/EP 6 de noviembre de 2013

Apple revela que recibió 2.000 peticiones de acceso a cuentas de los distintos gobiernos, como consecuencia de la polémica vertida sobre las agencias de seguridad de los Estados Unidos y su espionaje masivo.

En el informe, Apple indicó que ha recibido entre 1.000 y 2.000 solicitudes de información de datos de cuentas registradas para los organismos estadounidenses que se lo solicitaron y también a los gobiernos que se lo solicitaron.

De todos los gobiernos que solicitaron a Apple información de datos, las autoridades españolas hicieron petición sobre 104 cuentas de clientes entre enero y junio de 2013, lo que convierte a España en el tercer país que más solicitudes presentó al gigante informático, por detrás de Estados Unidos y Reino Unido.

La compañía sólo puede revelar datos entre cero a 1.000, lo que supone que sea imposible saber con exactitud cuántos datos han facilitado de sus usuarios. Apple ha declarado su descontento con estas restricciones lamentando "que el Gobierno debería retirar la orden de no informar y permitir que las compañías revelen cifras completas y precisas".

Las compañías tecnológicas buscan presionar, o al menos ser vistas como que están presionando, por una mayor transparencia en su trato con las agencias de inteligencia. Apple ha precisado que casi todas las solicitudes de información sobre cuentas de clientes proceden de organismos policiales en el marco de búsqueda de personas desaparecidas, víctimas de secuestros o para impedir suicidios.

Las revelaciones del excontratista de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) Edward Snowden han sugerido que las empresas permitieron acceso directo a la agencia a los servidores que contienen los datos de sus clientes, una acusaciones que las firmas niegan.