La plataforma colaborativa Milingual traslada la escuela de idiomas al bar

Milingual, la startup española que ha revolucionado la práctica de idiomas, lanza su modelo colaborativo en Sevilla de la mano de ELI, la escuela líder de los idiomas.

Alfonso Mata 20 de marzo de 2018

La plataforma colaborativa Milingual traslada la escuela de idiomas al bar
Foto: Pixabay

Del intercambio de casas al coche compartido, del 'crowdfunding' al 'coworking', de los préstamos entre particulares a los solucionadores a domicilio, el universo del 'consumo colaborativo' se expande día a día y en España ha tomado velocidad de crucero desde 2015, a pesar de la crisis o, quizás, gracias a ella. El mundo de los idiomas no iba a ser menos y también se ha hecho eco de este nuevo movimiento y modelo de consumo. Este es el caso de Milingual, una rompedora forma de mejorar y practicar idiomas, fundada en Madrid y operando ya en 6 ciudades de España e Inglaterra.

En la era colaborativa digital la gente está empezando a olvidarse de la titulitis, a entender que no hay que dejar de estudiar (lo que en inglés llaman "lifelong learning") y que hay que centrarse en tu proyecto vital creando tu propio territorio de conocimiento. Milingual combina una enseñanza académica de calidad con profesores nativos y en grupos muy reducidos, con la diversión de conversar libremente en un local con encanto mientras se disfruta de una bebida. La plataforma Milingual.com permite, tanto a alumnos como a profesores, inscribirse en la sesión preferida por medio de un sencillo calendario, siendo esto una novedosa flexibilidad para todos los interesados.

Por otro lado, la confianza es el común denominador de todas las plataformas colaborativas. El alumno dispone de la posibilidad de valorar su experiencia en la plataforma y, al mismo tiempo, recibe un seguimiento online de su progreso y su evolución en los niveles de conversación. Esta comunidad creada en torno a los idiomas crece de forma exponencial. Son muchos los beneficios que ofrece: desde descuentos en numerosos locales de la ciudad hasta eventos internacionales de diversas temáticas.

Este modelo aterriza en Sevilla de la mano de ELI, como explica su CEO Bridget Buckley: "En ELI estamos siempre con una mirada hacia fuera y las novedades en el sector. Vimos que la posibilidad de ofrecer clases "sueltas" o experiencias distintas en inglés tenia hueco en Sevilla. Hay muchos profesores ELI que están involucrados en proyectos interesantes además de dar sus clases dentro de la academia , para dar un ejemplo tenemos un profesor que ofrece a través de milingual sesiones de Improvisación en inglés. Sabemos que por otro lado hay muchas personas dando clases particulares a quienes les podría venir bien disponer de un aula con proyector, Internet y un ambiente silencioso! Por estos motivos estamos encantados de unirnos con Milingual y ser parte de este proyecto de Social Learning en Sevilla"

La iniciativa parte de los hermanos Gabriel y Andrés Pazos: dos jóvenes emprendedores convencidos de que para dominar las lenguas han de vivirse. Siguiendo el ejemplo de empresas como Airbnb o Blablacar, Milingual nació en 2015 como una plataforma colaborativa donde los usuarios son los primeros que pueden organizar encuentros, mejorar el idioma y ganar dinero, siempre bajo el paraguas de la compañía. Hasta hoy, más de 15.000 personas han vivido una experiencia milingual, de las cuales el 70% han sido mujeres.

En un solo minuto, y a través de milingual.com, puedes apuntarte al local que más te apetezca entre un amplio catálogo, a las horas que mejor se adapten y tantos días como quieras. El precio de diez euros incluye una hora de conversación exclusiva -en inglés, francés, portugués o chino-, dirigida por profesionales y acompañada de una consumición.

Uno de sus Ambassadors, los anfitriones de los eventos, Eduardo Torres nos cuenta su experiencia: "Es una experiencia enriquecedora en la que ves a la gente crecer, no sólo a nivel académico sino a nivel cultural. Los asistentes tienen la oportunidad de entender otros "mundos" y de conocer a las personas con mayor profundidad. A partir de ahí, se pueden establecer una serie de vínculos, creándose amistades interculturales."

Una apuesta, en definitiva, marcada por una evolución de la vieja economía, basada en el individualismo, a la moderna, fundamentada en el consumo colaborativo.