"Una hija duele
mucho; yo lo que pido es igualdad y que el que cometa el fallo que lo pague; si
yo soy inocente, cómo la otra parte va a quedar impune; que los que manden hagan
hincapié en esto; ahora quiero que me den la custodia de mi hija y su madre que
pague lo que tenga que pagar, que haya justicia para los dos no para uno sólo",
dijo el afectado, M.A.T.B., de 37 años.
M.A.T.B. aseguró hoy a Efe que
todo se ha debido a una denuncia falsa de su ex mujer, lo que le ha costado seis
años sin ver a su hija, que ahora tiene 8.
Antes de ser denunciado tras
un proceso de separación matrimonial, M.A.T.B. trabajaba como autónomo para unos
grandes almacenes, pero tras estos seis años ha contraído cáncer de colon y de
piel, está sumido en depresión crónica, ha sufrido dos intentos de suicidio y se
halla en permanente tratamiento psicológico, con una pensión por enfermedad de
301 euros.
Además está seguro de que su hija, a la que no ve desde hace
seis años y que, según dijo, se refiere a él como "el hombre malo", padece
Síndrome de Alienación Parental (SAP), inducido por la madre para que le deteste
a él.
"Mi familia está destrozada, yo también y mi hija no conoce a su
padre; yo no puedo dormir más de una hora seguida, cogí problemas graves de
estómago y depresiones", declaró el afectado, quien sobre la futura relación con
su hija dijo que "va a ser difícil; a lo mejor tengo que ir a recogerla a su
casa, pero cómo me las apaño yo para decirle 'soy tu papá', eso cómo se hace,
cómo se dice".
Muy afectado emocionalmente, M.A.T.B. aseguró que sus
otros dos hijos, de otra relación posterior, no han tenido ningún contacto con
su hija mayor, ni su familia ha vuelto a verla tampoco.
"Hay que ser más
contundente en estos casos; a mí me han privado de ver a mi hija casi siete
años; esto no puede durar tanto y hay que investigar a las dos partes; con tanto
tiempo hasta las pruebas se pueden perder, y el daño físico y psicológico que te
causan a ti y a tu familia, ...", explicó.
Sobre si va a pedir
indemnización, dijo que llegará "hasta el final" aunque lamentó que "cuatro o
cinco denuncias falsas semanales que hay queden impunes, y no suceda
nada".
También pidió que "la justicia y lo que hay detrás de la justicia,
el Ministerio, que echen cuentas de estas cosas, que me he tirado siete años
sufriendo como un perrillo, que me han destrozado mi segundo matrimonio también;
soy inocente, pero yo ya lo sabía, quien me devuelve ahora mi
felicidad".
"He estado acusado de una cosa muy grave, eso ya no me lo
quita nadie, y más en los pueblos", señaló para añadir que siempre lo han
tratado como si fuera culpable y que se ha sentido acosado.
Sobre el
delegado del Gobierno para la violencia de Género, Miguel Lorente, dijo que le
gustaría tener fuerza suficiente para decirle personalmente que "no es un hombre
justo" por negar la existencia del SAP.
La denunciante, M.L.G., fue
denunciada con anterioridad por el afectado por no dejarle llevarse a la niña en
su turno de visitas, por lo que sus manifestaciones "son altamente interesadas y
con una subjetividad negativa hacia el acusado", según la sentencia.
La
Audiencia recuerda que la principal prueba del abuso era el testimonio de la
madre, que se produjo "en el contexto de una conflictividad conyugal".