La búsqueda, que continúa por séptimo día desde que confesó el
presunto autor de la muerte de la joven, Miguel C.D., continúa
también en la zona del Charco de la Pava de Sevilla capital donde
supuestamente arrojó el cuerpo desde una pasarela de tráfico
restringido, según la policía.
Una veintena de buzos, tanto de Sevilla como desplazados desde
Madrid, participan en esta parte de la búsqueda, que hoy se centrará
en
una zona de cortijos conocida como Santa Eufemia en Coria del Río (Sevilla).
El delegado del Gobierno en Andalucía, Juan José López Garzón,
informará en rueda de prensa sobre las investigaciones policiales en
torno al crimen sucedido el pasado 24 de enero, una vez que el juez
ha levantado el secreto del sumario.
En la búsqueda del cadáver participan agentes de la Guardia Civil
y de la Policía Nacional, incluidos especialistas de los grupos de
submarinismo de ambos cuerpos que son ayudados por helicópteros,
embarcaciones y vehículos, así como efectivos de la Unidad Militar
de Emergencia.
UNA SUDADERA LLENA DE SANGRELa Policía ha dicho hoy que la joven
Marta del Castillo murió tras ser golpeada con un cenicero que no ha
aparecido y que su cuerpo fue arrojado al Guadalquivir en un punto
marcado con una certeza del 99 por ciento.
El jefe superior de Policía en Andalucía Oriental, Enrique
Álvarez Riestra ha dicho en rueda de prensa que los investigadores
dudan si la joven fue arrojada aún viva al Guadalquivir y ha fijado
la hora de la muerte,
gracias a las llamadas a su móvil, entre las
20.02 y las 20.35 horas del pasado 24 de enero.El asesino confeso, su ex novio Miguel C.D., y los dos amigos que
le ayudaron a trasladar el cuerpo, han coincidido, en declaraciones
separadas, que fue en el Puente del Charco de la Pava el lugar donde
fue arrojada al río, por lo que la Policía tiene una certeza "al 99
por ciento".
Los acusados tiraron también al río el cenicero con el que Miguel
golpeó a la víctima, pero curiosamente esa ha sido la principal
prueba contra ellos porque lo envolvieron en
una sudadera de Miguel
que quedó manchada de sangre.Según el jefe superior, Miguel "se acicaló especialmente aquella
noche y se puso sus lentillas azules" porque según la investigación
Marta quería aclarar unos rumores sobre ella que supuestamente
estaba divulgando".
"PRUEBAS SÓLIDAS E IRREFUTABLES" CONTRA LOS ACUSADOSLa Policía y el juez que instruye la
causa por la desaparición de la joven Marta del Castillo
creen tener
pruebas "sólidas" e "irrefutables" contra los cuatro acusados y
coinciden en que
es posible que la joven siguiera viva cuando fue
arrojada al Guadalquivir, en la noche del pasado 24 de enero.