La Plaza de Los Patos recupera todo el esplendor tras su rehabilitación integral

El alcalde de la ciudad presidió  el acto de reapertura de este singular rincón de la capital tinerfeña, en el que se han invertido 500.000 euros

Pepe Rodríguez 25 de julio de 2018

La Plaza de Los Patos recupera todo el esplendor tras su rehabilitación integral
Imagen del momento de la Plaza renovada

La Plaza del 25 de Julio o Plaza de Los Patos, uno de los enclaves más singulares de la capital tinerfeña, vuelve a estar abierta desde hoy a los vecinos y visitantes de la ciudad, tras los trabajos de rehabilitación efectuados por el Ayuntamiento en los últimos meses, en los que se han invertido cerca de 500.000 euros.


El alcalde, José Manuel Bermúdez, presidió hoy el acto de reapertura en un día muy señalado para el municipio, no en vano se conmemora la Gesta del 25 de julio de 1797 y se celebra la festividad del patrón de la ciudad, Santiago Apóstol.
Precisamente, Bermúdez destacó durante su intervención ambas efemérides y señaló que no podía haberse elegido mejor fecha para volver a poner a disposición de los vecinos uno de los espacios más singulares de la ciudad.
El alcalde aseguró que la rehabilitación de la plaza "es la mejor prueba del compromiso firme del Ayuntamiento con la rehabilitación de nuestro patrimonio histórico; que es lo mismo que decir que el respeto a nuestra memoria colectiva, a nuestros antepasados, pero también con nuestros hijos y sus hijos".


En esta línea, subrayó que la Plaza de Los Patos "luce hoy espectacular, gracias al minucioso trabajo realizado en los últimos meses y que no solo ha respetado su esencia original y todos sus elementos, sino que nos ha permitido también mejorar el entorno viario".
Bermúdez apeló al civismo de los chicharreros para proteger un espacio que "es de todos y a todos nos compete su cuidado y protección".
El alcalde explicó que a esta rehabilitación seguirán otros proyectos, como el Palacio de Carta, el antiguo edificio de la Escuela de Artes y Oficios de Ireneo González, el Templo Masónico, el parque Viera y Clavijo o las casas Siliuto y Mascareño, entre otras actuaciones.
En el acto también tomó la palabra el sexto teniente de alcalde y concejal de Infraestructuras de la Corporación, José Alberto Díaz-Estébanez, quien destacó la singularidad de la obra llevada a cabo y agradeció el trabajo de todos aquellos implicados en su desarrollo, tanto en la fase administrativa de preparación del expediente como en la ejecución sobre el terreno.


El concejal denominó a la plaza el "puzle de los recuerdos", en referencia a las 5.000 piezas de cerámica que la integran y a las vivencias que cada cual conserva de este lugar.


Abrió el turno de intervenciones el Cronista Oficial de la Ciudad, José Manuel Ledesma, quien realizó un repaso por los principales hitos de la historia de este bello enclave de la capital.


El acto de reapertura, al que asistieron diversos miembros de la Corporación municipal, además del vicepresidente del Cabildo Alberto Bernabé, se cerró con la interpretación del Pasadoble Islas Canarias por la Banda Sinfónica de Tenerife.


Detalles de los trabajos


Los trabajos, desarrollados en los últimos nueve meses por la empresa Ecocivil, han permitido una rehabilitación integral de la Plaza, con la reposición de los pavimentos de mármol, la azulejería y los baldosines de un conjunto histórico de más de 1.300 metros cuadrados de superficie, entre otras actuaciones.


La Plaza presentaba un deterioro importante, dado que la última rehabilitación data de principios de los años 90.
Precisamente, el espacio se caracteriza por la presencia de una fuente central réplica de la Fuente de las Ranas del Parque de María Luisa de Sevilla, seis jardineras de grandes dimensiones, cuatro jardineras circulares de pequeñas dimensiones y veinte bancos cuyos azulejos fueron sustituidos en la remodelación de 1991. Cuenta con una escultura en bronce de una oca a lomos de una tortuga en el centro, y ocho ranas de cerámica pintada.


Debido a las patologías que existían en los pavimentos de mármol y azulejos de jardineras, parterres y fuentes, se ha procedido a su sustitución y la de los azulejos de toda la plaza. 


Además de las reparaciones estéticas, se ha introducido una red de riego por goteo que mejorará el suministro de agua, así como un nuevo sistema de alumbrado para la fuente, y nuevos faroles de inspiración isabelina, en ambos caso con tecnología led.


Igualmente, se ha instalado una nueva línea de agua potable y se han rebajado los accesos peatonales de acuerdo con la normativa vigente en materia de accesibilidad, además de reasfaltarse la vía perimetral de la plaza.


Espacio histórico


La Plaza de Los Patos surgió de la modificación del plan de ensanche de 1888, que requería resolver el nudo viario que se preveía en el futuro Barrio de los Hoteles. Se configuró un espacio que no fue concebido inicialmente como plaza.


La primera piedra se colocó en 1906, con ocasión de la visita del Rey Alfonso XIII a Canarias, si bien la obra no fue terminada hasta el año 1917. Consistía en una serie de parterres con arbolado y plantas en torno al perímetro de la plaza y una fuente central que nunca tuvo ningún pato. 


Su denominación popular le vino de las aves que se colocaron en el estanque, si bien debe su nombre originario a la famosa gesta del 25 de julio de 1797, con la derrota del almirante Horacio Nelson en Santa Cruz de Tenerife.


La estructura actual, semejante a la Plaza de las Ranas de Sevilla, fue decidida en la primera mitad del siglo pasado, y se costeó con cargo a suscripciones entre los vecinos del barrio. Los bancos fueron donados por distintas casas comerciales, cuya firma figura en el respaldo de los asientos. Fue objeto de una primera remodelación, proyectada en 1964 y culminada en diciembre de 1969, a la que siguieron dos rehabilitaciones más entre 1986 y 1990.