Los murales de la Fonda Medina comienzan a ser analizados

El Excmo. Ayuntamiento de Güímar, a través de su Concejalía de Cultura y Patrimonio Histórico, dirigida por David Román Escobar, y el Cabildo Insular de Tenerife, mediante convenio de colaboración como parte del Plan de Patrimonio Histórico, llevan a cabo la restauración y conservación de los murales de la Fonda Medina, declarada Bien de Interés Cultural.

Pepe Rodríguez 27 de septiembre de 2017

La ejecución deesta restauración será llevada a cabo por la empresa In Situ Conservación y Restauración S.L.U, por un importe total de adjudicación de 45.680,23 €, costeado íntegramente por el Cabildo Insular de Tenerife, con los restauradores Nieves Luisa Cabrera Castro y Domingo Cabrera Benítez como cabezas visibles, aunque respaldados por un amplio equipo en el que se incluyen, además, arquitectos e historiadores.

En cuanto a los murales a restaurar y conservar, que datan de principios del siglo XX, son pinturas realizadas por el artista gaditano Manuel López Ruiz, las cuales representan diversos enclaves del Valle de Güímar, como el Pico Cho Marcial, entre otros,así como asemejando el techo como un fondo de cielo azul, un trampantojo que simulaba exterioridad a lo que fue el comedor de la Fonda Medina,punto de encuentro y albergue para locales y foráneos, casa de comidas para profesionales de todas las ramas, viajeros o meros visitantesde la localidad.

La superficie total policromada a tratar, conformada por 122 m², ha comenzado a analizarse el pasado 11 de septiembre. Dicho proceso de restauración, conlleva un periodo inicial de 8 meses para tomar las muestras necesarias y realizar las correspondientes analíticas, un proceso que, a pesar de no ser tan visible, supone un trabajo complejo y de vital importancia para obtener un buen resultado a posteriori, ya que«las pinturas han sufrido un notable deterioro debido a problemas, principalmente, antrópicos, que han desmejorado el aspecto ideal que debiera tener una pintura», como indica la propia restauradora Nieves Luisa Cabrera. Por esta razón, es imprescindible el trabajo a realizar por la química del laboratorio, ubicado en Madrid, para controlar los barcines y pinturas aplicadas, así como saber qué elementos pueden llegar a ser retirados o no, un trabajo exhaustivo que permitirá poder disfrutar de estos murales en todo su esplendor, una vez concluyan los trabajos a realizar.