Neurofisiólogos de La Candelaria ofrecen pautas para conciliar mejor el sueño ante las altas temperaturas

Tomar cenas ligeras, utilizar sábanas de tejidos frescos y fácil transpiración, mantener la temperatura del dormitorio entre 18 y 22 grados y ducha fresca antes de dormir, son algunas de las recomendaciones

Pepe Rodríguez 26 de agosto de 2017

Neurofisiólogos de La Candelaria ofrecen pautas para conciliar mejor el sueño ante las altas temperaturas
Hospital La Candelaria


Los profesionales del servicio de Neurofisiología del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, en Tenerife, adscrito a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, ofrecen a la población algunos consejos para ayudar a dormir mejor durante el verano, época en la que, con las altas temperaturas, se hace más difícil conciliar el sueño ya que, por las condiciones ambientales y climatológicas, éste es menos reparador y se interrumpe frecuentemente en la noche con varios despertares.

Una rutina adecuada para una buena higiene de sueño es esencial para descansar en cualquier época del año. El verano no es una excepción pero el cambio de hábitos horarios, de actividad y alimenticios, junto con factores ambientales, pueden descompensar el descanso.

Por ello, para ayudar a conciliar el sueño durante estos días con temperaturas elevadas, se recomienda mantener el dormitorio entre los 18 y 22 grados centígrados.

"Se puede incorporar un pequeño ventilador, sistema de aire acondicionado o abrir ventanas a última hora de la tarde para que la temperatura baje algunos grados. Es importante evitar el aire directo para evitar resfriados", explica Beatriz Villa Benito, neurofisióloga en el Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria.

Para el descanso, también es necesario reducir la iluminación del ambiente y utilizar ropa de cama con tejidos frescos y de fácil transpiración, como el algodón.

Además, "una ducha fresca antes de irse a dormir también es recomendable pues no solo tonifica el cuerpo y relaja nuestros músculos sino que además refrigera el organismo y nos permite descansar mejor por la noche", detalla la especialista.

En cuanto a la alimentación, la neurofisióloga recalca que "una cena ligera y fresca a una hora temprana ayuda a conciliar mejor el sueño. Buenas ideas son las ensaladas, cremas y sopas frías evitando los alimentos ricos en grasas y el alcohol. Por supuesto, las bebidas estimulantes como los refrescos con cafeína, café y té deben limitarse."

La hidratación es esencial en verano durante todo el día y más en estos días de calor. Si éste es extremo, "se puede usar compresas de agua fría en determinadas zonas para ayudar a bajar la temperatura corporal, algunos lugares para colocarlas son el cuello, muñecas, codos e incluso detrás de las rodillas."

Para descansar correctamente, se hace necesario fomentar un ambiente tranquilo en el que se reduzcan los estímulos externos. "Por ello, el ordenador, la tele y el móvil deben quedarse fuera del dormitorio.