Bajar la tensión alta

Bajar la tensión alta es posible con una dieta equilibrada y algunos remedios caseros que te explicamos a continuación.

Que.es 17 de marzo de 2015

Tener la tensión alta o hipertensión quiere decir que tu corazón está trabajando más de la cuenta para bombear sangre, por lo que puede provocar un ataque al corazón, una trombosis cerebral o un desorden renal

La tensión alta puede deberse a enfermedades de los riñones, de sobrepeso, diabetes o por el consumo de drogas o medicamentos como anticonceptivos. Sin duda, la alimentación tiene un papel fundamental y es importante que se lleve una dieta sana y equilibrada con el fin de que ésta no se dispare.

Generalmente, la tensión alta no produce síntomas, aunque sí que puede dar dolores de cabeza, mareos, debilidad, cansancio y sudores, sin explicación aparente.

No existe una edad exacta en la que este problema puede aparecer, pero por lo general no se presenta antes de los 30. Debido a su condición de 'silenciosa', es recomendable que cada cierto tiempo revises tu presión arterial, con el fin de no llevarte una sorpresa.

Si tienes la tensión alta, aquí te presentamos algunos remedios caseros para regularla. Si eres de los que le echas grandes cantidades de sal a las comidas, evítala por completo, y sustitúyela por limón y pimienta.

El limón con perejil es un remedio muy efectivo para regular e, incluso, bajar la presión alta. Licúa un limón con cáscara y añade perejil. Tómalo por la mañana, en ayunas. El limón y el perejil, al ser diuréticos naturales, ayudan a eliminar los líquidos retenidos que en muchas ocasiones causan la presión alta. 

Otra manera de utilizar el limón con el fin de bajar la tensión es beber su jugo, mezclado con cebolla y ajo. Trocea una cebolla pequeña y cinco dientes de ajo pelados. Colócalos junto al jugo de un limón y añade agua. Deja que se mezcle durante toda la noche y bébelo en ayunas durante una semana.

El ajo es otro elemento muy usado en la cocina y que no puede faltar nunca en tu alimentación ya que ayuda a combatir muchas enfermedades. El ajo te ayudará a dilatar las arterias y evitar la formación de trombos. Otra alternativa es realizar un té con una taza de agua hirviendo y un diente de ajo machacado. Añade un poco de zumo si lo deseas.

El té es una bebida que, según diversos estudios, controlan la presión arterial. Beber té verde, blanco o rooibos todos los días, te ayudará a regular la tensión.

Otro remedio muy efectivo es tomar avena por las mañanas. Combina la avena con yogur, leche o un zumo. Este hábito hará que se regule la presión arterial y también el colesterol. 

Por supuesto, si el médico te ha mandado una medicación, es importante que la sigas al pie de la letra, pudiéndola combinar con estos remedios.