OPINION/ Los jóvenes sin "valores".

Arturo San Román 4 de mayo de 2018

OPINION/ Los jóvenes sin "valores".
Foto: Jóvenes.

La crisis que hemos sufrido no ha sido una crisis financiera, ha sido una crisis de valores. Durante los años previos a la crisis todo el sistema financiero-empresarial se empeñó en hacernos creer que practicaban la transparencia, el buen gobierno, que implementaban políticas de Responsabilidad Social para generar un reparto justo de la riqueza y evitar los excesos.


La crisis demostró que todo era mentira, que precisamente la falta de todos esos valores fue el detonante de la misma.


Lo únicos que se revelaron e hicieron tambalear las viejas estructura, fueron los jóvenes como se demostró el 15-M. Consiguieron movilizar a sus padres, a sus abuelos, a los de izquierda a los derechas. Porque a todos los unía un único fin "justicia social".


Son los jóvenes los que han puesto nuestro país patas arriba, han fortalecido la Sociedad Civil y, sobre todo, han demostrado que es posible cambiar lo público.


Y todo a pesar de que no se lo hemos puesto fácil. La tasa de paro juvenil de España es, simplemente, vergonzosa. Les hemos obligado a irse fuera del país en búsqueda de la oportunidad de tener un proyecto de vida. Son las primeras generaciones que van a vivir peor que sus padres, pero con una escala de valores donde prima la armonía con su entorno, y no la lucha por tener la mejor casa, el mejor coche y un alto estatus social. Conciliación, igualdad, diversidad son valores interiorizados.


Tienen un planteamiento de vida mucho más natural, del cual nos debemos contagiar todos, y quitarnos las capas de superficialidad que nos hacen vivir en constante competición con los demás.


Por eso cuando a muchos se les llena la boca con las típicas frases contra la gente joven, y les acusa de falta de valores y de compromiso, yo solo digo: que si lo que les falta son los valores que provocaron la mayor crisis social de nuestra historia, tienen razón.
Que sí con la falta de compromiso, se refieren a que no están comprometidos con la especulación, el pelotazo o con el "todo vale", también llevan razón.


Y esto lo escribe uno que ya está en el otro extremo de edad.

(editorial de la edición del Qué papel del 4 de mayo)

Arturo San Román, director del Qué