El 51% de las mujeres al frente de una familia monoparental está desempleada o trabaja en la economía sumergida

Por primera vez, los hogares monoparentales rozan los 2 millones: su tasa de de riesgo de pobreza alcanza el 50,1%, frente al 28,6% general.

Informe de la Fundación  Adecco.

Arturo San Román 6 de noviembre de 2017

El 51% de las mujeres al frente de una familia monoparental está desempleada o trabaja en la economía sumergida
Fundacion Adecco.

Los hogares monoparentales son los que más crecen en España. Hoy, ya se contabilizan 1.964.900, un 3,6% más que el año pasado, lo que equivale al 11% del total de hogares en nuestro país. De ellos, el grueso (81%) está encabezado por la figura materna (1.591.200), frente a los 373.700 de hogares encabezados por el padre.  

Un año más, la Fundación Adecco ha querido profundizar en esta realidad, elaborando el VI Informe #MonoMarentalidad y Empleo, para lo que se ha realizado una encuesta confidencial a 420 mujeres al frente de una familia monoparental. Exponemos las conclusiones a continuación.

"Monomarentalidad", ¿sinónimo de pobreza?

En primer lugar, es muy significativo el elevado riesgo de pobreza al que hacen frente las familias monoparentales. De hecho, según el VI Informe El Estado de la Pobreza EAPN, alcanza a más de la mitad de estas familias (50,1%), una cifra que contrasta con el 28,6%
general y que sitúa a las familias monoparentales a la cabeza de un ranking que nadie quisiera liderar.


En esta línea, "Save the children" alerta de que el 65% de estas mujeres encuentra dificultades para llegar a fin de mes. De hecho, 3 de cada cuatro madres solas ha tenido que reducir gastos fijos de la casa y el 37,8% no puede mantener el hogar a una temperaturaadecuada.

El principal responsable de este elevado riesgo de pobreza es el desempleo: su mantenimiento prolongado en el tiempo conduce inevitablemente a la exclusión social.

 En el caso de las mujeres al frente de una familia monoparental, un 51% se encuentra desempleada o trabaja en la economía sumergida. Concretamente, un 33% no tiene ocupación, mientras que el otro 18% afirma estar empleada, pero sin contrato: un 11% de estas
últimas está apuntada en los registros de desempleo (figurando por tanto, como desempleada), mientras que el otro 7% no se ha inscrito en el paro, por diferentes circunstancias (desmoralización, situación de irregularidad, etc).

Del total de desempleadas inscritas como demandantes de empleo (41%), sólo un tercio (33%) percibe algún tipo de prestación, mientras que el 67% restante ya ha agotado todas las posibles ayudas o no tiene derecho a las mismas.

Desempleo de larga duración y trabajos sin contrato
El desempleo tiende a cronificarse en el caso de las mujeres "monomarentales". Las cifras hablan solas: un 53% supera los 2 años de búsqueda de empleo mientras que un 16% lleva entre 1 y 2 años desempleada. En total, casi 7 de cada 10 (69%) es desempleada de larga
duración, cifra 15 puntos porcentuales superior a la del resto de las mujeres (55%).

Este desempleo estructural es el que, precisamente, conduce a las mayores situaciones de riesgo de pobreza y exclusión social, debido a la ausencia prolongada de ingresos económicos. 

Flexibilizar el mercado y políticas activas de empleo

Según Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco: "el desempleo de larga duración es un indicador del elevado riesgo de exclusión al que están expuestas estas mujeres, debido a "tics" culturales que se manifiestan en forma de prejuicios: se tiende a pensar que, por el cuidado de sus hijos, su compromiso con la empresa será menor y causarán mayor rotación y absentismo. Sin embargo, la tendencia es justo la contraria, pues precisamente por sus hijos, sabrán aprovechar la oportunidad laboral y su compromiso será doble".

En la misma línea, Mesonero recalca que: "la exclusión de las "madres solas" del mercado supone una inmensa pérdida de competitividad para nuestra economía. La solución pasa por flexibilizar el mercado, reforzando las medidas de conciliación especialmente en aquellos sectores que tradicionalmente emplean más a mujeres, como los servicios o la hostelería: racionalizar entradas y salidas, facilitar la recuperación de horas, el teletrabajo... de modo que ser mujer "monomarental" sea  perfectamente compatible con el cumplimiento del horario de trabajo. 

Sólo así, la condición de madre sola dejará de ser objeto de debate en las entrevistas de trabajo y saldremos del bucle de discriminación en el que seguimos inmersos".

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Economía sumergida = precariedad

La economía sumergida en España representa más de un 20% del Producto Interior Bruto, lo que nos sitúa en el top 3 de los países europeos con mayor peso en materia de economía no declarada.


En el caso que nos ocupa, un 18% de las mujeres encuestadas afirma tener algún tipo de ocupación, pero sin contrato laboral, o, lo que es lo mismo, trabajar en la economía sumergida.



Medidas de conciliación insuficientes

En línea con la necesidad de flexiblizar el mercado mencionada en el apartado anterior, 7 de ada 10 encuestadas con empleo, declara encontrar insuficientes las medidas de conciliación que le ofrece su empresa.


El teletrabajo, por su parte, continúa teniendo una nula implantación, en gran medida  debido al tipo de sector en el que se emplean estas mujeres, que no admite esta posibilidad.

A la luz de estas cifras, queda patente cómo encontrar empleo supone un verdadero reto para las mujeres al frente de una familia monoparental. De hecho, un 75% afirma sentir discriminación laboral debido a su condición de "madre sola", que frena a las empresasen su contratación.

Radiografía de la mujer al frente de una familia monoparental

La Fundación Adecco atiende a mujeres que tienen responsabilidades familiares no compartidas, cuyo perfil, recogido a través de datos de esta encuesta, ha sido el de una mujer entre 36 y 45 años, divorciada, con un hijo, estudios secundarios y que comparte vivienda como medida de ahorro (mientras un 60% vive sola con sus hijos, 4 de cada 10 convive con otras personas; un 60% con sus progenitores y/o otros familiares, un 30% con amigos u otros y un 10%  con otras familias en esta situación